domingo, 19 de junio de 2016

Arqueología de barrio en el centro de San Juan del Río.


Arqueología de barrio en el centro de San Juan del Río.

Fotografía personal. Mayo de 2016. La obra en  proceso.
He comentado antes la permanencia de elementos arquitectónicos antiguos en las construcciones modernas, les he llamado testigos del tiempo, incluso hay una entrada especialmente dedicada a algunos de los que he ido encontrando.

para ver, dar clic  Testigos del tiempo

Hay otro concepto que he manejado, la arqueología de barrio, es decir, los elementos enterrados que de vez en cuando salen a la luz, permitiéndonos conocer diversos aspectos del pasado de nuestra ciudad.

Gracias a las obras que en días recientes ejecuta el gobierno municipal, en la plaza Independencia de nuestra ciudad, se realizó una excavación en la parte norte de la misma. En los estratos que la máquina dejó, fue posible observar algunos elementos, que nos dan luz sobre la historia de tan emblemático lugar, que traté de reseñar en la entrada de la semana pasada.


Supongo que para el momento de escribir estas líneas, la excavación ya fue cubierta, y también que a nadie se le ocurrió asomarse y observar en ella,  así que hoy les presento en mi análisis, un claro ejemplo de  Arqueología de Barrio, es decir restos que están ahí, aparentemente no dicen nada, ninguno estará nunca en un museo, pero observando detenidamente, nos muestran los casi cinco siglos de este emblemático espacio.


Se excavó, supongo que para las fuentes “danzarinas”, una trinchera semicircular, de aproximadamente 20 metros de largo por 4 de ancho y una profundidad de un poco más de un metro.

Fotografía personal. Mayo de 2016. La  trinchera excavada.
La primera sorpresa que encontramos, es que el piso original de la plaza, no es de tierra vegetal como  se supondría por haber sido jardín desde hace muchos años sino tepetate. En lo personal, siempre creí que había sido originalmente un lugar de cultivo. Parece ser que esta capa de tepetate abarca una extensa área alrededor, lo que determinó casi desde los inicios del pueblo, que está área se dedicara a viviendas y espacios público, dada su infertilidad para las actividades agrícolas.

Fotografía  y textos personales. Mayo de 2016. 
En esta plaza, durante cuatro siglos, del XVI al XX, por costumbre se estableció los domingos, la plaza de comercio local. El piso de tepetate  es la razón por la cual, se describía en textos antiguos como un lugar desolado, supongo que siempre se intentó plantar árboles, pero la pobreza del suelo solo les permitía llegar a cierta edad, después era inevitable su muerte, a ello se aunaba la falta de agua para regarlos, solo sobrevivían los que resistían hasta las lluvias.

En la fotografía del siglo XIX se demuestra esto: se observan pocos árboles y muchos puestos. Seguramente en ese año, la superficie era la original, es decir vil tepetate, lo que además haría polvoriento el lugar.
Otro aspecto que se puede observar en la trinchera es la transformación que sufrió el lugar, en el siglo en el último tercio de ese siglo, cuando la administración municipal emprende la construcción del entonces llamado “Jardín". Puede verse una capa de tierra vegetal, seguramente para cubrir en lo posible el tepetate.

Fotografía del siglo XIX.
Cuando observé por primera vez  la excavación moderna, me llamó la atención que esa tierra vegetal penetraba dentro de la línea del tepetate, en ciertos tramos, pero siguiendo formas no naturales. Poco tardé en darme cuenta que eran las cepas excavadas para plantar los árboles y que tuviesen un poco de tierra fértil.  Las cepas son de varios tamaños y deben haber sido una línea continua, que confluía  desde las orillas al centro del jardín.

Fotografía  y textos personales. Mayo de 2016
En algún momento posterior, la totalidad de la plaza fue empedrada, y se formaron callecitas transversales que confluían al centro de la misma. Este empedrado sobrevivió hasta la década de 1960. Quienes la vieron me dicen que era muy irregular, ya que por no poder hacerlo hacia abajo, muchos árboles echaban raíces a los lados, aprovechando la delgada capa vegetal.

Los árboles y plantas debieron cambiar diametralmente el espacio, máxime que en la década de 1880, se construyó la fuente y  el riego que se les podía dar, permitió que en varios momentos de su historia, el jardín estuviera profusamente arbolado. Sin embargo, el suelo de tepetate siempre les daba caducidad a los fresnos y algunas especies de coníferas que son los que me dicen que eran los más abundantes, pero igualmente solo vivían hasta cierto punto, debió ser una labor constante el retiro de los árboles muertos y su sustitución por nuevos ejemplares. No he podido hallar datos de las bancas que debió tener, seguramente fueron inicialmente de madera y luego de granito y fierro colado, como se ven en la actualidad.

Un dato curioso que me dicen, es que la plaza no era completamente plana, sino que de sus orillas, hacía una ligera elevación hacia el centro de la misma.  No hay elementos para saber si esa formación era natural o la construcción, primero de la columna y luego de la fuente, se realizó  en suelo alto natural, o fue hecho exprofeso.

Lo que casi no hay en la trinchera excavada son piedras bola de río, que eran las que se utilizaban en tiempos antiguos para el empedrado. El municipio, ahora sí que previsor, en la década de 1960,  al trazarse la actual Plaza independencia, debió evitar que quedaran enterradas y las aprovechó para  otro lugar. Seguramente fueron destinadas a alguna calle cercana.
En esa década, específicamente en 1963, al mudarse los comerciantes al entonces flamante mercado Reforma, se emprendió el trazado de la actual plaza. La acción principal, fue elevarla, del nivel del suelo de las calles aledañas, a unos 60 centímetros arriba, que era la altura que ya tenían la fuente y el basamento de la columna.

Fotografía  y textos personales. Mayo de 2016. Rellenos
Fotografía tomada de los calendarios de la CANACO, crédito a quien corresponda. Lado poniente de la plaza algunos años antes de que se elevará su altura  en unos 60 cm.
Para poder nivelar el jardín, se recurrió, según se ve también en la trinchera, a rellenar el espacio con todo el material posible, ahí se ven igual, piedras labradas, seguramente de construcciones derrumbadas de otro lugar, tabique antiguo y nuevo, y finalmente, se aplanó todo con una línea de tepetate moderno.

Me cuentan que fueron removidos muchos árboles, algunos muy grandes, pero ninguno centenario por las razones ya expuestas, para entonces, se habían sembrado algunos “truenos”  que sobreviven en la actualidad en las orillas oriente y poniente. Pensaba yo que por el tamaño de su tronco eran originales del viejo jardín, pero me aclaran que no. Solo se dejaron unas breves jardineras y se instalaron nuevos árboles de ornato. El nuevo piso, elevado se cubrió con adoquín de cantera rosa y algunas líneas de cantera negra.


Imagen de Google Earth, 2016. Los árboles sobrevivientes.
La Plaza resultante, se ha conservado hasta nuestros días, se han ampliado y elevado las jardineras, han cambiado los árboles y plantas de ornato, la iluminación y bancas. Se reforzó la columna y regresó el águila. Mismo adoquín, con algunos adornos.



Fotografía de 1970 del DETENAL.  Casi recien estrenada. Las esquinas más oscuras son las jardineras originales. Las líneas centrales  en gris, es la cantera negra.  Los puntos al oriente y poniente son los árboles sobrevivientes a la remodelación y que actualmente todavía se conservan.

Decía en la entrada anterior que esperaba que la remodelación emprendida en días pasados fuera exitosa y se replicara en el otro extremo de la plaza y hubiera otra excavación, a ver que sale del otro lado. Supongo que algunas otras sorpresas, del lado sur confluía uno de los viejos arroyos,  (hoy calle Vicente Guerrero) y por ahí debió llegar, del jardín del Sacromonte,  en forma subterránea el agua que alimentaba la fuente.

Espero les hayan gustado las conclusiones de esta arqueología de barrio.
Fotografía personal.Ingenio Sanjuanense
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EL CHICHIMECA AL SERVICIO DE LA COMUNIDAD
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Como muchos saben, la ciudad celebra su feria tradicional en estos días. Este año no he invitado a eventos, porque están entregando impresos en todos lados y hay para todos los gustos, hasta culturales. Hoy domingo se inauguró la exposición de pintores locales, y la de la historia de la feria, no pude asistir, pero en cuanto pueda voy por unas fotos y les cuento.

También se viene la premiación de los Juegos Florales, no ganó mi gallo en ninguna de las categorías, pero en una ganó un buen amigo, Pablo junco y en otra,mi sobrino Arturo Hernández, no conozco las obras, pero sí sus trayectorias y creo que son dignos representantes de la lírica local. Del ganador en la categoría nacional luego les comento.

SECCIÓN COMERCIAL:

¿Quién en su lejana juventud o niñez no se aventó en este local un delicioso "Esquimo"? o un licuado e igualmente, por consejo de su mamá pedía que se lo dieran con dos yemas de huevo? 

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