domingo, 1 de febrero de 2026

Érase una vez (San Juan en Relatos de viajeros I)

 Érase una vez (San Juan en Relatos de viajeros I)


Relación de algunos viajeros que conocieron y escribieron sobre el pueblo en todas las épocas. Selección personal de textos.

Aunque han existido desde todos los tiempos (baste decir que la Ilíada y la Odisea, en esencia son uno de los primeros, los relatos de viajeros, es decir la descripción escrita de lugares visitados, fueron durante mucho tiempo un género aislado y esporádico. Es hasta la publicación de los Viajes de Marco polo cuando se establecen el formato de ese tipo de textos que son comunes hasta nuestros días.

Con la popularización de la imprenta al bajar sus costos y medios de transporte más rápidos y seguros, es durante el siglo XIX que esos relatos se hacen populares y de acceso masivo a los lectores, al grado de que muchos de ellos ya no eran incidentales o subproductos de un viaje, sino que la descripción es el único propósito incluso patrocinados por instituciones, periódicos y revistas.

Cada viajero, de acuerdo con su circunstancia personal enfatiza algún aspecto en el relato: la geografía, la ruta, los edificios, el paisaje, los habitantes, sus interacciones etc. De tal manera que no hay ninguno completo, lo que los hace pieza única dentro del género.

Para el caso de Querétaro o de lo que ahora es el estado de Querétaro, sobre todo la su capital, hay una extensa recopilación de relatos de viajeros en el libro “Desde la otra orilla, miradas extranjeras sobre Querétaro” de José N. Iturriaga.

De manera personal, hace algunos años elaboré algunos extractos de crónicas de viajeros que pasaron por San Juan del Río que por su situación en la ruta del Camino Real fue frecuentemente visitados y relatado. No es una lista exhaustiva, hay muchos más. Se respetó la escritura y ortografía original. Se puede identificar ciertas coincidencias; obviamente las geográficas, el río y su corriente en distintas épocas del año, una sola calle, el verdor de los alrededores, las huertas y el puente cuando estuvo.  Podrán notar que la última descripción es de un sanjuanense.

 15??

“… el puesto onde estan el rrio grande estan rrodiado de savino, estan unos ojos de agua; en la orilla de dicho rrio estan un cerro rrodiado de peña, un rincon…”

Relación de San Luis Montañez en Ayala, 1948.

  1582

” … el asiento del pueblo de San Juan es un valle junto a un río de muy escogida y buena agua. Está todo él cercado de una cerca pequeña y baja que solamente lo defiende, y las tierras de labranza del de los ganados mayores que por aquí pastan. Tendrá esta cerca de norte a sur a mi parecer más de legua y media. El pueblo, aunque está poblado en forma conveniente, con sus calles, no tiene buena traza porque como es pueblo pequeño que no tiene doscientos indios, aunque era mucho mayor antes de la pestilencia arriba dicho, se ha destruido mucho de su policía.”

“El pueblo de San Juan está junto a un río de muy buena agua, el cual no es muy caudaloso si no es por junio, julio y agosto y septiembre y octubre que en esta tierra es la furia de las aguas. Es todo lleno de unos árboles llamados sabinos que lo hermosean. De él tienen sacados los naturales una acequia con la cual riegan sus cementeras de chile y frijoles y con lo que sobra muele un molino que es de los propios de su comunidad. Corre este río norte-sur por el dicho pueblo.”

Francisco Ramos de Cárdenas.

Dibujo de Ajofrín Modificado.  Al centro el Hoy llamado Puente de la Historia,  arriba a la izquierda podría ser la hacienda de la venta, hoy hotel.

1743

...”será la habitación de dicho pueblo agradable para muchos otros que soliciten su aumento por ser su temperamento muy provechoso para la salud, su terreno muy fértil y abundante, por el caudaloso río que le circunda, cuyas aguas lo riegan y fecundan, siendo memorable la hermosa y bien construida puente que tiene, y como tal, celebrada entre las más famosas obras del reino, costeada por los dueños de las haciendas de ganado menor de la tierra adentro, para que sin riesgo la transiten y no perezcan en tiempo de aguas por las grandes avenidas y crecientes que en dicho río se experimentan. “

Esteban Gómez de Acosta

 1746

“El pueblo de S. Juan del Rio es Cabezera, y Republica de Indios con su gobernador, cuentanse en él quinientas, noventa, y tres familias Othomies, administrados en su Idioma por un Cura Clerigo, con dos Vicarios, sus Coadjutores Reside en este Pueblo un Theniente de Corregidor para el Gobierno politico, y civil del Partido.   ….   Y en el districto de ellos se hallan treinta, y ocho Haciendas, que producen razonables cosechas de trigo, mayz, y cebada, que es el renglón principal, con que comercian, pues aunque sus naturales cogen cosechas de frixol, estas son muy cortas. A mas de las familias de Indios, que ay en este Pueblo de San Juan del Rio, lo habitan cerca de doscientas, y cincuenta de Españoles, Mestizos, y Mulatos.”

Joseph Antonio de Villa-Señor y Sánchez.

 1764

“Después de la venta (que Dios haya) de las Palmillas… empieza el camino muy pedregoso y cansado hasta la villa de San Juan del Río, donde fui a dormir…me recibió el señor don Julio de Arteaga. Señor del Hache.

Desde las Palmillas a San Juan del Río hay muchos ranchos de indios para reforzarse de la molestia que causan las piedras del camino.

Este pueblo tiene muchas familias de indios otomíes, que es el idioma común por todo este rumbo; y también le habitan muchos españoles, mestizos y mulatos, administrados todos en lo espiritual por un cura y dos vicarios. Loas naturales o indios tienen su iglesia aparte donde celebran sus funciones, y como república numerosa de indios, tiene su gobernador de la misma nación y lengua.

Hay también un teniente corregidor español para el gobierno civil y político, sujeto al corregidor de Querétaro. Los frutos del país son trigo y cebada, con buenos pastos para ganado de toda suerte. El comercio es considerable por ser la puerta y paso para toda tierra adentro. Hay convento de padres Dominicos y de San Juan de Dios, en cuya portería se venera una efigie de Cristo que dicen apareció allí pintada en la pared. También hay un beaterio de terceras franciscanas.  

Francisco de Ajofrín

 

Dibujo de Ajofrín Modificado. bajo el número 5 el Convento e iglesia de San Juan de Dios, a su izquierda podría ser Jesusito y luego el Hospital.  la  cruz al otro extremo pudiera ser la hoy desaparecida Capilla de la Soledad.

1777

” Este lugar está de irregular construcción, hay una calle muy larga” con otras pocas que la atraviesan: en la primera a la vuelta, tiene una buena parroquia… “

“Se compondrá la población de cuatrocientas casas bajas y la mayor parte mal construidas, pero todas ellas con huertas en las que se coge muy buena fruta y uvas excelentes, aunque no fabrican vino.”

“Se hace un competente comercio por la bella situación que tiene, ser la garganta de toda tierra adentro y las muchas poblaciones y haciendas de que está cercado. El terreno es generalmente fertilísimo y propio de todas frutas, granos y semillas de las tierras frías y calientes; que unos y otros crecen aquí y producen con feracidad asombrosa, hay abundancia de aguas y le baña un río que le da el nombre, vadeable en tiempo de secas y adornado de un puente sólido con cinco arcos de regular construcción. En una palabra, el lugar sería un vergel si hubiera más policía, menos avaricia y algún amor a la agricultura.”

Fray Juan Agustín Morfi.

Dibujo de Ajofrín modificado. Apenas distinguible por su espadaña, el Beaterio.


 1794

“El Pueblo de San Juan del Rio, Cabecera de su Feligresia, y de la Jurisdicción está fundado en una ladera tendida que mira al Norte y Poniente, que remata en un Valle quebrado insensiblemente, que este cercado por todas partes de Cerros y Lomas, y en el están situadas, varias de las principales Haciendas de ella. Se llama el Pueblo de San Juan del Rio, porque baña sus orillas en la sazon de las aguas del Rio que corre por sus inmediaciones, formando una herradura, una abra esta ála parte del oriente que es la salida y camino que va para Mexico…

El Nacimiento principal de las Aguas, que corren por el río de San Juan quando abundan por el sueste, y el sudsuest, lo tiene en la presa de Huapango, perteneciente ála cuantiosa Hacienda de Arroyo Zarco, del Fondo Piadoso de Californias; y asi mismo delas  vertientes de unos manantiales que se hallan en los Pueblos de San Ildefonso, y de San Francisco pertenecientes a la Jurisdiccion de xilotepec que la brotan todo el año”

Pedro Martínez de Salazar y Pacheco.

Dibujo de Ajofrín modificado. La Iglesia de Santo Domingo. 

 

1822

” Una caminata de una hora nos puso a la vista de la población de San Juan del Río y del rico y bien cultivado valle en que está situada.”

“… dimos una vuelta por la población y encontramos que era limpia y bien construida. Corre a través de ella una corriente de agua y frente a nuestro mesón hay un cerro de roca basáltica coronado con una capilla y su torre. Desde este punto el panorama abarca el valle entero que es el más fértil y mejor cultivado que hasta aquí hemos visto.”

“A esa hora cruzamos el Río San Juan, sobre un hermoso puente de cinco arcos de piedra. En estos momentos no es más que un arroyuelo insignificante, pero en la temporada de lluvias, no obstante, la gran anchura del cauce del río, a menudo se desborda por encima de sus márgenes, e inunda grandes extensiones de la planicie. La elevación de esta villa es de seis mil cuatrocientos ochenta y nueve pies sobre el nivel del mar. No hay nada que pueda sobrepasar la belleza y fertilidad de la campiña que la circunda. Durante una hora avanzamos por un camino cubierto de rocas y piedras sueltas, de pórfido, teniendo debajo de nosotros, a nuestra derecha, uno de los más hermosos valles del orbe.”

Joel R. Poinsett.

 1822

“San Juan del Río, rodeado de huertas que están adornadas de viñas y anonas. Altura, 1,978 metros.”

De Humboldt, Alejandro.

 

1853-1855

” La Orilla del Río San Juan que ciñe con una faja de esmeralda y flores la pintoresca población, es en extremo alegre, y como para Querétaro la Cañada, para San Juan la orilla del río es su lugar de recreo, su poesía, y el nido de recuerdos y de amores de aquellos habitantes.”

“Esta orilla, como se ha dicho, es una calzada que va culebreando con la corriente del río; pero tan fértil, tan aromática, tan llena de árboles frutales y de flores, que sólo halagado por su perspectiva, refrescado por su ambiente, acariciado por sus aromas, se podría tener una idea clara de lugar tan agradable. La arboleda y el jardín los forman una serie de huertas cultivadas con particular cuidado por los dueños de las casas vecinas, que se ven entre los árboles con su apariencia humilde, pero respirando bienestar y alegría.

Guillermo Prieto “Fidel”.

 1854

 “Se dice que hasta hace pocos años el comercio era floreciente en esta ciudad, pero en el día ha caido considerablemente. A dos causas principales debe atribuirse el estado precario en que hoy se halla esta población: 1ª, porque habiendo subsistido siempre sus habitantes de la clase pobre, del cultivo de las huertas que tienen y ocupan la extensión de una y media caballerías de tierra, regadas con agua del río; como las corrientes de éste se han reducido á muy poco pues manando de la presa de Huapango, perteneciente a la hacienda de Arroyozarco, ésta ha pretendido quitar los derrames, sin los cuales el río queda cortado y por consiguiente privados los terrenos de sus riegos….”

Juan María Balbontín.

 1888

“Rodea la ciudad por el N. y el N.O el río llamado de San Juan, que fertiliza con sus aguas las muchas huertas y amenos jardines que tiene en sus inmediaciones. Al lado occidental de la ciudad y sobre dicho río hay un puente de sillería y elegante arquitectura:  ….”

Juan de la Torre.

Dibujo de Ajofrín modificado.  El paso del camino Real desde la entrada poniente del pueblo hasta el centro.

 1890

“San Juan del Río, distante 191 kilómetros de la ciudad de México y á 1904 metros sobre el nivel del mar.  El tren llega aquí a las 2:20 de la mañana lo cual impide que el viajero que va de paso pueda recrear su vista en las verdes praderas y ricas haciendas que rodean á la población. Se fundó esta á la falda de una baja colina, y fertilizan las aguas del rio San Juan sus ricos terrenos poblados de muchísimas huertas que en la propia estación del año ostentan abundante y dorado fruto. Se estima  en 10,000 el numero de habitantes de San Juan del Río, que en su mayoría se ocupan de la agricultura.”

S. Adalberto de Cardona

1902

 “Sus casas son amplias, cómodas y generalmente bien construidas; sus habitantes francos y hospitalarios, tiene siete elegantes templos destinados al culto católico, notables por su belleza y por su aseo; su calle principal que antiguamente era por donde se verificaba del camino real para el interior del país, es ancha, bien empedrada y ostenta una doble hilera de fresnos corpulentos que forman una bellisima calzada a cuyo extremo occidental existe un magnífico puente de cinco arcos, que mantiene siempre expedita la comunicación, no obstante las frecuentes y caudalosas avenidas del río. La multitud de huertas con árboles frutales propios del clima los más, y muchos otros exóticos que se han logrado aclimatar, los callejones formados en su mayor parte por una doble valla de flores, enredaderas y trepadoras, y sus alrededores siempre verdes por el constante cultivo de los solares, dan a la ciudad un aspecto muy halagador, y durante el invierno, sobre todo, en que generalmente los campos y laderas de las cercanías están secos y entristecen con su aridez, el panorama de San Juan hace todo el efecto de un oasis en medio del desierto.”

Ángel M. Domínguez

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Dibujo de Ajofrín modificado. Por ahí donde hoy sería la Colonia Juárez, el dibujo nos parece indicar  una persona con un arma practicando tiro al blanco y a la izquierda una mujer  cargando algo en su espalda.

Para ilustrar esta entrada tomé extractos de la panorámica que hizo francisco de Ajofrín en su paso por el pueblo recolectando limosnas para los Misioneros del Tíbet. Dada la mala calidad del dibujo, le hice un retoque manual en líneas para que se vean más claro los edificios, aunque en algunos casos hay que forzar mucho la imaginación para interpretar lo que se quiso dibujar.

Paso por aquí en el mes de abril de 1764, poco antes de semana santa. El Sr. Del ache que dice que lo hospedó debe referir al entonces dueño de la hacienda de la “H”. En el relato de este viajeros está la mención documental más temprana de Jesusito de la portería., La vista que presenta debió ser tomada cerca de donde hoy es el cruce del paseo Central y Juárez oriente.

Dibujo de Ajofrín modificado.  En la entrada del pueblo parece distinguirse un guardia con fusil y a su lado podría ser la Garita de México. 



jueves, 18 de diciembre de 2025

El Chapitel de San Juan del Río II ¿La capilla abierta?

 El Chapitel de San Juan del Río  II  ¿La capilla abierta?



En la entrada anterior hablé sobre el desaparecido chapitel de San Juan del Río, llamado también capilla del Cristo Nazareno de las tres Caídas del que es conocido lo que fue su ubicación y di una aproximación de su apariencia basándome en una imagen tomada del dibujo realizado por Ajofrín en 1764. Posterior a la publicación encontré una información de Rafael Ayala que la complementa.

Menciona él que la capilla fue mandada construir por Juan Badillo y Ojeda en una cláusula testamentaria del año de 1785 y para 1794 ya se encontraba levantada por su mención en otro testamento donde José Antonio Pérez dice tener en su poder “12 pesos pertenecientes a la imagen de Jesús Nazareno de las Tres Caídas que se venera en la capilla que se halla fabricada en el cementerio de esta ciudad y mira a la Plaza mayor” …

 Recordando que el actual atrio de las iglesias que mira a dicha plaza anteriormente fue parte del cementerio, tenemos la confirmación de esa capilla, que con modificaciones duró hasta inicios del siglo XX y que el Cristo, aún existente, que la presidía fue colocado en el altar mayor el día del estreno y bendición de la capilla por tanto supuse que el dibujo mencionado correspondía a esa capilla por ser un ejemplo perfecto de un Chapitel.

El detalle está en que cuando Ajofrín pasó por San Juan del Río, en su viaje de recolección de limosnas para socorrer a los pobres misioneros del Tíbet, faltaban más de dos décadas para la construcción de la capilla citada así que queda el misterio de qué era lo que dibujó entre las dos iglesias.


La capilla abierta

También había mencionado antes el dato de Ayala de la existencia en época temprana de una capilla abierta, techada con tejamanil, en el espacio que hoy ocupa el Santuario Diocesano (la antigua parroquia o iglesia de los españoles) de la que no hay restos ni más información.

Igualmente se habla de una capilla abierta de la que no se conoce ubicación que existía para que los comerciantes y clientes de la plaza del mercado escucharan misa los domingos, función en que la que le sustituyó la del Cristo Nazareno.

 

Un testigo arquitectónico


El pasado mes de noviembre, durante trabajos de remodelación del templo de San Juan Bautista, apareció una estructura antigua que pudiera ser esa capilla abierta.



Fotografía personal, noviembre de 2025  Trabajos de reparación de la Parroquia de San Juan Bautista (antigua Iglesia de los Naturales o Templo del Sagrado Corazón)  a la derecha del operario en lo alto, el testigo arquitectónico, el arco y vano de puerta tapiados. 

Está en la zona lateral trasera, con vistas a la actual Plaza Independencia, que antes fue la Plaza Mayor y la Plaza del mercado del pueblo, la villa y la hoy ciudad. Sin documentos que lo confirmen, se supone que esa parte es una ampliación al templo original porque rompe la simetría del conjunto.

Si observamos los ejemplos de capillas abiertas que aún subsisten, siempre en el terreno de la hipótesis, la estructura, que apareció apenas por unas horas, dado que se resanó pronto la pared, podría ser una capilla abierta, levantada en sustitución a la de Tejamanil desaparecida al construirse sobre ella el nuevo templo, que data de finales del siglo XVII y principios del XVIII.   

Fotografía personal, noviembre de 2025. Siguiendo la línea de los arcos, surge una perfecta arcada, que apenas sobresale de la fachada original.

En época posterior, al no tener uso, debió descontinuarse como capilla, (se tapió el arco y en la pared resultante se colocó un vano de puerta. Luego quedó dentro de una construcción mayor que a decir del investigador José Manuel Velázquez, durante el siglo XIX, era una escuela, que fue contemporánea de la nueva capilla, la del Cristo Nazareno en los límites del atrio, también conocida como el Chapitel, desaparecida a inicios del siglo XX.

Posteriormente, durante la construcción del actual espacio de catacumbas en los años cuarenta, se quitó parte del edificio, regresando a la línea de la capilla abierta.



Recreación personal 1  en pleno siglo XVII, la planta original de la antigua iglesia. a la derecha, la probable ubicación de la capilla abierta de tejamanil. no existe aún la iglesia "de  españoles". La parte blanca de arriba fue un proyecto de torre que nunca se concluyó, supongo que iba a ser igual que la de abajo, pero en tantas modificaciones, terminó a ras de la fachada.


Recreación personal 2 a finales del siglo XVII,  casi terminada la "iglesia de españoles" desparece la antigua capilla de tejamanil y surge la estructura recién descubierta, rompiendo la simetría del conjunto. 


Recreación personal 3 Ya en el siglo XVIII en morado, aparece la capilla del  Cristo o Jesús Nazareno. La aprobable capilla abierta anterior, se integra al conjunto de la escuela. 

Recreación personal 4. La capilla del Cristo Nazareno desapareció a inicios del siglo XX y en la década de 1940, para la construcción de unas catacumbas, se recorta el frente del edificio escolar  volviendo a la línea de la posible capilla abierta, que permanece oculta en el muro. La línea roja es la reja atrial que permaneció hasta 1972.


Imagen del  INAH. Planta actual del templo. En rojo, el área que ocuparía la capilla abierta, muy pequeña para ser  cualquier otro espacio.  muy grande para una simple pasada. La zona amarilla es la actual entrada a las catacumbas, pero ya era entrada en la etapa del edificio escolar, ignorándose cuando fue agregada, porque igual, no es  parte original  del templo.

Por no tener ninguna referencia, sostengo la posibilidad de que lo que apareció haya sido una capilla abierta y presento su posible reconstrucción, respetando la ubicación dada por el testigo y le coloque, ¿por qué no? una cubierta de chapitel.

Recreación personal 5.  reconstrucción hipotética de la capilla abierta.  En el mismo muro donde apareció el testigo, basándome en otras conocidas: piso en alto, frente de arco, barandal, vista a la plaza,  tamaño, etc.  la barda atrial si es completamente recreada.

Casualmente, la capilla del cristo de las tres caídas, es decir, el Chapitel, fue construida exactamente en donde estaba la anterior, pero unos metros adelante, en los límites del atrio. Exactamente estuvieron, cada una en su tiempo con vista al centro de la plaza.

A espera de mayor respaldo documental. Usted tiene la palabra.

Para las recreaciones de los distintos elementos y épocas del templo, las elaboré para otro trabajo más detallado y las presento aquí en sustento a mi hipótesis.

Por cuestiones de Algoritmo, tras la búsqueda de información sobre los chapiteles y capillas abiertas, por ahí me aparecen nuevos ejemplos, encontré otra constante. Las capillas abiertas fueron en el virreinato muy comunes en los espacios religiosos de los monasterios y menos abundantes en lugares que no albergaron alguna orden monástica.

Recalco que, por su cubierta, muchas de esas capillas, se llamaron Chapiteles y al final, fue común llamar así a que estaban frente a las Plazas de mercado.

Un dato más compartido por el investigador Javier Lara Bayón, en comunicación personal sostiene que muchas iglesias en el virreinato fueron antecedidas por chapiteles o fueron sustitutos temporales por construcción o reconstrucción del templo principal, quizá por su sencillez, y no requerir tanto espacio litúrgico se recurría a ellos. Igual, comparte información que en Toluca existieron en la época colonial, al menos dos Chapiteles.

El mencionado de hace algunos meses ha retomado la actividad en su Blog “Aculco, lo que fue y lo que es" sobre temas diversos de la historia de esa ciudad, con tantas semejanzas y pasado con San Juan del Río.  Échenle un vistazo dando clic en el siguiente enlace:

https://elaculcoautentico.blogspot.com/2025/09/

lunes, 22 de septiembre de 2025

El Chapitel de San Juan del Río

 

El Chapitel de San Juan del Río 

Esta entrada abordará sobre uno de esos lugares ya desaparecidos del viejo San Juan del Río. Por referencias documentales se conoce su ubicación, pero ya no está en la memoria de ningún sanjuanense vivo, incluso antes de su perdida material ya también se había olvidado su nombre antiguo: El Chapitel.

El significado del término conduce a un elemento arquitectónico: la parte superior de las construcciones religiosas ya sea del campanario, las torres o la cubierta. Así, por su forma hay distintos tipos de chapiteles. Se ha centrado su uso a las iglesias góticas ya que a partir de ellos se desplanta la aguja o flecha característica, pero siendo generalmente una pirámide triangular puede aplicarse a los altos de cualquier edificio. Cuando se pasa el término al español, sería capitel, pero en tal caso, se refiere a la parte superior de una columna o pilar.

Ambos elementos derivan del latín capitellum que es el diminutivo de caput/ capetis que significa cabeza y por eso fue y refiere a la parte superior de edificios y columnas. (Apud Wikipedia)

EL SINCRETISMO RELIGIOSO

Al implantarse en México la religión católica, los frailes o misioneros que fueron los primeros religiosos europeos que se dieron a esa tarea, tuvieron que adaptar algunos de sus preceptos para que los indígenas asistieran a los servicios, tomando en cuenta sus antiguas prácticas religiosas.

Una de las principales era que los templos de los dioses prehispánicos, es decir el local en la parte superior de los basamentos piramidales, considerado la casa de la deidad era espacio exclusivo para la clase sacerdotal, el pueblo en general jamás accedía siquiera a la plataforma, mucho menos al templo; participaba en la ceremonia desde la parte baja, a la distancia que se le permitiera de acuerdo con el evento. (no existía un ritual único) Así que, en los primeros tiempos, los indígenas, aunque se les explicaba que la iglesia, es decir el templo era la casa del nuevo dios, se mostraban reticentes a entrar porque no era su costumbre así que los frailes debieron recurrir a ciertas innovaciones.

CAPILLAS ABIERTAS

Implantadas principalmente en el centro de México consistían en un espacio junto al templo con vista al atrio, como su nombre indica, no tenían puertas, más bien eran una especie de portal con arcos en el que solo estaba cubierta la parte correspondiente al altar, de manera que el único que se encontraba bajo esa parte era el sacerdote y la multitud en la explanada al aire libre escuchaba la ceremonia. Por ser la mejor manera de combinar las antiguas y la nueva ceremonia, fueron idóneas en las poblaciones con población indígena mayoritaria, sobre todo las que estuvieron bajo el cobijo de los conventos de las diversas órdenes. Pasado el tiempo cayó en desuso su propósito inicial, pero se mantuvieron en muchos lugares para las ceremonias multitudinarias en las que el templo era insuficiente. En un segundo momento, algunas se clausuraron y en parte se integraron a los templos, o las bardas circundantes, aunque por estar orientadas hacia el atrio, de muchas quedó al menos la huella o testigo arquitectónico.

CAPILLAS POSAS

Al parecer con el mismo propósito, se construían pequeñas capillas en las esquinas interiores de los atrios, generalmente 4, siempre techadas o abovedadas y al menos con un arco al frente. Su uso general no era para celebrar misa sino como sitio de recorrido para procesiones, cultos familiares o de barrios, viacrucis, velatorios etc. Las hay de diversos tamaños. No tenían puerta y su acceso era libre. De estas capillas sobreviven muchas, algunas ya con puerta por contener imágenes apreciadas. Quizá el ser sitio de cultos endémicos y mantenidas por la feligresía explica su persistencia. Extrañamente a pesar de haberse implantado durante la colonia por la iglesia católica, en España no existieron, solo en las colonias del nuevo mundo y Filipinas.

LOS CHAPITELES

Por alguna razón, en México existió o derivo el término Chapitel, referido a un edificio religioso a veces separado de la construcción principal, es decir del templo. Mezcla de los anteriores conceptos y en un tamaño intermedio, aunque no son ni una cosa ni la otra, se encuentran mayormente en los atrios, pero no tienen vista a su interior y más bien son capillas de tamaño regular. Supongo que se les llamó así por tener originalmente una cubierta con alguna forma similar a los chapiteles ya mencionados. Todos los conocidos son de la época virreinal, aunque se desconoce su fecha de construcción inicial, porque muchos ya están modificados.

CHAPITELES FAMOSOS, UNO QUE NO LO FUE Y UNO QUE APARECE HOY 

El más famoso de los chapiteles, que siempre se ha llamado así, es el de Huichapan. Es un edificio localizado en una esquina exterior del atrio del conjunto conventual de la ciudad. Pese a ser un edificio religioso, cobró relevancia por haberse celebrado ahí el primer Grito de Independencia en el año de 1812.

Consta de 2 plantas y en la superior, que fue el espacio religioso, tiene un arco abierto hacia la plaza pública del lugar a través de un balcón adornado con un barandal.

Sin precisión documental, se dice que, aunque tiene cubierta plana, el nombre proviene del francés, por ser el origen del visitador Betancourt que así lo bautizó en el siglo XVI. Difícil que el edificio actual, hoy integrado al museo histórico, tenga la cubierta original.

Por su ubicación con vistas a la plaza, tuvo funciones como capilla abierta celebrándose ahí la misa dominical y no fue difícil su elección para el primer Grito.


Imagen de Google Earth 2025. El chapitel de Huichapan. 


El CHAPITEL DE ACULCO

Aunque este ya no existe, está documentado por el conocido investigador de la historia de ese lugar, Javier Lara Bayón a partir de dos dibujos de los años 1838 y 1878.  En el primero, la glosa lo especifica como Chapitel. Se describe adosado al exterior del muro del atrio parroquial. Por el nivel descendente de la zona, estaba sobre un contrafuerte que lo elevaba al nivel del piso del atrio. El dibujo inicial muestra una edificación cuadrangular con techo plano y arcos abiertos en tres de sus lados. El del frente tenía un barandal. En el muro trasero, adosado a la barda del atrio se accedía a él a través de una puertita lateral. En el segundo dibujo persistía el Chapitel, aunque modificado y anexado a un portal construido delante de la barda atrial. Posteriormente ese portal tuvo parte superior haciendo desaparecer el Chapitel. Dice Lara que queda una marca en la pared donde estuvo y dado que esa segunda planta data de 1930, el chapitel se quitó poco antes. Igual tuvo función de capilla abierta a la plaza del pueblo y se efectuaba desde ahí la misa dominical. Como el anterior Chapitel, la cubierta plana mostrada en los dibujos difícilmente era la original, supongo que tuvo una anterior nombrarse así.

Imagen tomada del Blog de Javier Lara bayón. Sección del plano indicando la ubicación del Chapitel.

 

 EL CHAPITEL DE TLAHUELIPAN, HGO.

En esta población existe una construcción similar en lo que fue un conjunto franciscano del siglo XVI. En lo local se le llama indistintamente Chapitel, Capilla abierta o Capilla de Capitel. A diferencia de las anteriores, esta se encuentra adosada a la iglesia principal y casi similar en cuanto al tamaño de su fachada.

Está en un segundo nivel al que se accede por el interior del convento. Consta de un gran arco con vista al atrio y a la plaza, seguramente fue una capilla abierta. A pesar de hoy tener una cubierta plana, seguramente tuvo otra anterior que le dio el nombre. Además del acceso al convento, en la pared trasera del chapitel, otra puerta conduce a la azotea y el campanario.

Imagen de Google Earth 2025. El chapitel lateral al templo.

EL CHAPITEL DE COCOTITLAN.

Localizado en una pequeña población del estado de México, se encuentra un singular conjunto religioso del siglo XVIII que tiene un Chapitel, de los mejores conservados en arquitectura. Lo extraño es que, por ser terreno ascendente, la iglesia del lugar tiene un atrio bien delimitado, adelante del cual se encuentra la pequeña plaza del lugar y al terminar esta, el Chapitel.

Plantado sobre una base de cierta altura y se accede a él por una escalera. Consta de tres arcos abiertos, el frontal dirigido a la plaza.

El sitio conserva cuatro capillas posas, pero en esquinas fuera del atrio y la plaza, adosadas a viviendas en las calles de la población.  Esta disposición parece deberse al terreno irregular del conjunto que hacía muy difícil tener atrio y plaza amplios y de hacer dentro el Chapitel y las capillas posas, prácticamente lo llenarían. Casi junto al Chapitel hay un templo metodista más reciente.


Imagen de Google Earth 2025. El chapitel fuera del atrio y la plaza. La flecha Indica una de las capillas posas.

EL CHAPITEL DE CUERNAVACA MORELOS

Existe en esa ciudad otro Chapitel del que hay amplia información, aunque muy contradictoria, al grado que no es posible establecer la verdadera.

Se dice que fue un basamento prehispánico al que se le colocó encima una cruz y años después de la conquista, se construyó sobre él, un monumento funerario destinado a contener los restos de Hernán Cortés, al no darse la circunstancia, fue sepulcro de su hijo Martín. Incluso se menciona que tenía una inscripción con el año 1538. Otros dicen que primero fue un humilladero para los viajeros que llegaban por esa entrada a Cuernavaca y que al centro contenía una cruz.    

Está situado frente a la parroquia de San José o el Calvario, templo que a diferencia de los anteriores no es el principal. Además de Chapitel, la construcción se llama Capilla del Humilladero, Chapitel de Cuernavaca, Chapitel del Calvario y Chapitel de la virgen de Guadalupe, por haberse consagrado a ella desde 1772 cuando se quitó la cruz y se sustituyó por una imagen de la Guadalupana.

Consta de una capilla compuesta por cuatro columnas aisladas bajo una pequeña bóveda, es decir, completamente diferente a los demás, ya que tiene cuatro arcos de medio punto abiertos. Conserva una cubierta piramidal.

Localmente se dice que los chapiteles eran capillas abiertas que durante los siglos XVI Y XVII se edificaron para cubrir imágenes o cruces y se llamados así por sus cubiertas piramidales. El descrito, se le dice así por sus formas, pero no era religioso sino civil, al ser de inicio un túmulo funerario.

Imagen de Google Earth 2025. El chapitel de Cuernavaca

 

EL CHAPITEL DE SAN JUAN DEL RIO

En el centro de muestra ciudad se alza un conjunto religioso con dos templos: el original del siglo XVII y otro del XVIII. Por un lado, tienen un atrio abierto separado por una calle de la plaza principal, hoy Independencia, por el otro, igualmente separado por una calle, un jardín, pero anteriormente todo el conjunto estaba circundado por una barda atrial.

Según Ayala, cuando no se había construido el segundo Templo (Hoy santuario diocesano de Guadalupe) en ese terreno había una capilla abierta pero no da datos precisos. Por otro lado, se sabe documentalmente que existió hasta principio del siglo XX, un espacio en la barda atrial, con vista a la plaza principal, en la que al menos desde el siglo XIX se celebraba misa los domingos para que los comerciantes que expendían en la plaza principal, que era el mercado, escucharan misa. El lugar era llamado indistintamente la Ermita o Capilla del Cristo Nazareno de las tres caídas, por contener una imagen religiosa (que aún existe, en el templo antiguo, actual parroquia de San Juan Bautista) de las más viejas de la ciudad y que preside el viacrucis de semana santa.

En la actualidad, no queda huella de esa capilla, pero se conoce su ubicación casi exacta por planos de la ciudad del siglo XVIII. Hace poco, por Inventario del archivo parroquial, supe que era un Chapitel.

No existe imagen clara de él, supongo que la que presento (tomada durante el viaje de Francisco de Ajofrín en 1763) por estar entre los dos templos es el Chapitel, pero por su mala factura, es difícil afirmarlo, aunque se le ve una cubierta piramidal. Existe otra imagen de los dos templos, pero solo se observa la barda atrial recta, ya no de arcos invertidos como fueron originalmente y no se ve el Chapitel.


Imagen del libro de Ajofrín.  A la derecha. los dos templos. Entre ellos, el posible Chapitel. Por cierto, los nombres de los templos están invertidos.


Imagen del libro de Ajofrin.  Detalle resaltando el Chapitel.

Entresacando la descripción en el largo inventario de 1846, respecto al Chapitel, dice que “esta colocado a la media del frente que mira a la plaza… su puerta es mayor a la primera (se refiere a las entradas en la barda atrial) …  guarda una capillita que nombran de Chapitel en la que se celebra los domingos la misa de plaza que nombran de once… en el que se encuentra un nicho con vidrieras, chapa y llave, y en él una imagen de Jesucristo con la cruz a cuestas que nombran señor de las tres caídas… en la misma capilla así al oriente, hay una puerta de una hoja, la que se comunica a un pasadicito, que sirve de entrada a la sacristía; esta se halla situada a  respaldo de la mencionada capilla en la que se encuentra un paramentito  que sirve de mesa para que se revista el sacerdote , dicha sacristía tiene una puerta chica que mira al norte y cae al cementerio…es de una hoja y tiene su correspondiente chapa y llave .”  



Para septiembre de 1864, según otro inventario parroquial, la barda atrial había sido derribada en tiempos de la reforma y el chapitel casi destruido, pero se mandó reparar por ser el sitio de la misa de once. Conservaba al señor de las tres caídas.

La barda atrial fue restituida solo en la parte frente a la plaza principal en 1872, integrándose en ella el chapitel. Para 1910, la barda ya tenía otra reparación y el Chapitel ya había desaparecido. No hallé fecha exacta de cuando se quitó.

La barda con reja encima que en su última etapa rodeaba al atrio en el lado de la Plaza independencia fue derribada en 1971, quedando el conjunto en su estado actual.

Me uno a la opinión de Lara Bayón de que se llamaron chapiteles por su cubierta original, no por su uso, por tanto, se les llamó así a las capillas abiertas anexas, a las ermitas y hasta el posible monumento funerario de Cuernavaca, pero al final, aunque ya hubieran perdido el remate superior quedó solo para las capillas en las bardas atriales, dirigidas a la Plaza de mercado de los lugares, como es el caso de las de Huichapan, Aculco, Cocotitlán y ahora de San Juan del Río.

Imagen de Google Earth 2025. La ubicación aproximada del Chapitel.

En varios de los planos de la ciudad del siglo XIX, aparece la ubicación del Chapitel, me basé en el de Guadalupe Perusquía, de 1864, que me permitía dimensionar su tamaño y ubicación de manera más fiable para su ubicación, quedando aproximadamente un predio de12x 6 metros aproximadamente pero como se dice que la capilla es pequeña, supongo que tuvo alrededor alguna barda.  No hay nota de su altura.  Para la reconstrucción de la vista frontal aproximada, tome como base una fotografía personal actual, quitando elementos que no existían entonces y coloque una barda simple de arcos invertidos como supongo era la original. Las tres entradas las hice simples, en realidad eran muy ornamentales. Solo es una aproximación.


Fotografía personal de la actualidad, modificada.

Cuando existía aún la barda atrial, en el cuarto pilar desde la derecha, existía como remate una cruz, a diferencia de todos los demás que tenían o un jarrón o una esfera, quiero suponer que fue la seña de que en algún momento estaba ahí el chapitel.

Fotografía de medianos del siglo XIX. La cruz en el sitio donde estuvo el Chapitel.


Para mayor información sobre el chapitel de Aculco  pueden acudir  a él, dando clic, al enlace : https://elaculcoautentico.blogspot.com/  

El mejor repositorio de historia local.

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Para aquellos que gustan de leer  y más aun para aquellos que quieren ahora escuchar la palabra escrita en voz de sus autores. El colectivo Capa Roja y su autonombrado líder Felipe Cabello, flamante Cronista de Barrio, quien a modo de  estrenar el nombramiento invitan a Ustedes al ya tradicional, encuentro de escritores, el tercero de la serie (y los que le faltan diría Lora)

Esta vez con una atinada selección de escritores y músicos, actores , creativos todos en el ámbito regional y nacional para todos los gustos. No falten.

Un servidor estará  el viernes 26 a las cinco de la tarde en el portal del Diezmo, compartiendo mesa con historiadores locales. Ahí nos vemos.

Comparto las semblanzas, locales y calendario.