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viernes, 26 de febrero de 2016

LA EXPLOSION DEMOGRÁFICA EN SAN JUAN DEL RIO 2


TELEVISA AL RESCATE

Continuo con el estudio personal de cómo en el transcurso de un par de décadas San Juan del Río se convirtió de golpe y porrazo en ciudad, a partir de un pequeño pueblo.


CARTEL DEL CONAPO 
Mencioné ya los esfuerzos del CONAPO por incrementar la planificación familiar. Incluso, en un esfuerzo más, con apoyo de Televisa, uno de sus productores, Miguel Sabido creó el concepto de telenovela de mensaje social. Así, en 1977, en horario entonces estelar, por la tarde, aparece “ACOMPAÑAME” producción que trataba el tema de la planificación familiar, y las peripecias de dos familias paralelas, una de escasos recursos y abundantes hijos a los que se les dificultaba mantener, otra de clase media con solo los que podía mantener. Dicen que producto de la novela hubo un aumento en la venta de  anticonceptivos y la afiliación masiva de mujeres a los programas de Planificación gubernamentales. No ha de haber sido en San Juan porque…

A partir de la década multicitada de 1970, se inicia un proceso de ocupación del parque industrial valle de Oro e incluso, por la acotación que se tenía en los lotes, algunas industrias buscaron otras ubicaciones en la periferia.

La siguiente lista es de las industrias que se instalaron en esta ciudad y el año. Algunas son anteriores a esta década, otras posteriores, pero forman parte del mismo ciclo.

1931 La cerillera.

1949  Textiles Salas.

1969 La Madrileña.

1971 Establecimientos Lux, Grupo Intra.

1974 Coremin, Promotora Internacional de Pantalones.

1975 Promotora internacional de Pantalones, Procesos auxiliares, Timón occidental.

1976. Establo Nacional, Kaltex, Plásticos Técnicos.

1979. Melco, Cartones Ponderosa, Kimberly Clark, Acerlan, Condutel, Magnoflex.

1980. Embotelladora San  Juan, Taloquimia.

La lista no es exhaustiva pero nos da una idea de la creciente industrialización del municipio, que como ya se dijo, se abasteció de mano de obra de las comunidades rurales circunvecinas, pero para la especializada o de alto nivel, se tuvo que recurrir a importarla de otros centros urbanos mayores.
A nivel local, el municipio, siempre previsor, solo podía tomar medidas en reacción al aumento poblacional. Por esas fechas, aparecen las primeras líneas de transporte urbano, los recordados “Delfines de San Juan” y el famoso “Circuito”.

Prestaciones sociales.
Como consecuencia del crecimiento de la mano de obra sindicalizada, a pesar de que el Seguro Social ya tenía décadas funcionando, generalmente en locales prestados y el Centro de Salud, requirió de una moderna clínica, exclusiva de la paraestatal,  hoy  la más pequeña de la ciudad, inaugurada  en los primeros años de la década de 1970,  en el Bulevar Hidalgo, por entonces rodeada por milpas y huertas.

Poco después aparecen aquí los primeros complejos habitacionales del INFONAVIT, instituto de creación reciente, que tan extraño era su concepto que la gente al principio ni siquiera podía pronunciar su nombre. El primero de ellos fue edificado en la Colonia Fátima, en un terreno que había sido donado por don Ángel Guerrero para el parque de beisbol, que en un enroque, fue a dar a otro por entonces más desolado lugar, en la casi inexistente Colonia San Cayetano, junto a la incipiente Kimberly Clark.

Contra lo actual, ese primer complejo, más que una serie de viviendas, era un multifamiliar de agradable manufactura, con grandes espacios comunes y viviendas de diversos tipos y tamaños. El cuidado que se les ponía a dichos complejos al principio fue perdiéndose y los siguientes, que fueron el INFONAVIT San Isidro y el de San Cayetano comenzaron a perder calidad en materiales y espacios. El acabose fue en la década siguiente, cuando el aumento de los derechohabientes, obligó a masificar el número y disminuir el área de cada vivienda, en lugares inimaginables hasta entonces, como fue el INFONAVIT Pedregoso, en varias secciones, que lo convirtieron en su tiempo en el más grande de la República, el INFONAVIT la Paz, uno de los últimos masivos antes de que el instituto cambiara su política. Hoy es imposible contar los complejos pequeños que fueron construidos bajo su auspicio.

 EL CASO DE LA UFERE
Entre las décadas de 1970 y 1980, existiendo grupos de vecinos sin acceso a créditos INFONAVIT, pero que carecían de vivienda, se arroparon al amparo de un líder de décadas pasadas, creando una asociación, que a diferencia de las que le precedieron no optó por invadir, sino de manera legal adquirir comunalmente un terreno para establecerse. Su nombre era la UFERE (Unión de familias de escasos recursos económicos) quienes tras muchos esfuerzos, consiguieron un terreno de dimensiones apropiadas al creciente número de afiliados. Muchas familias vieron así coronado un gran esfuerzo, tener un terreno propio, que se pagaría en facilidades. Un único problema, estaba en medio de la nada, sin  ningún servicio ni transporte a pesar de su lejanía. Muchos optaron por abandonarlo, otros los más, se quedaron. En ese tiempo, se les consideraba ilusos,  por haber aceptado ir a lugar tan alejado, que el pueblo (todavía se le decía así a San Juan) jamás crecería a ese lado y quedarían aislados para siempre. Se equivocaron, apenas 5 años más tarde, la mancha urbana los alcanzó, absorbió y sobrepasó, a su lado hoy están el Infonavit Pedregoso, Indeco y decenas de colonias más.  

Fueron los miembros de esa asociación los verdaderos colonizadores del  nuevo oriente de la ciudad. Esa incipiente colonia, hoy llamada México, está completamente integrada a los servicios y vialidades de la ciudad y hace muchos años dejó de ser la más alejada del centro.

LAS ESCUELAS.
Decíamos en la entrada pasada, que a pesar de la visible demanda masiva, la única acción de las autoridades educativas fue aumentar el cupo en las escuelas que ya se tenían. Pronto eso no fue posible. No recuerdo exactamente los años, pero antes del mencionado fenómeno,  solo existían en el perímetro de la ciudad las escuelas primarias: Mártir de chihuahua, Sor Juana Inés de la Cruz y Francisco Villa. Personalmente, vi construirse, en las décadas siguientes a todas las actuales.Una tras otra, todas se llenaban:

Revolución de 1910, Rafael Ayala Echávarri, Francisco Monroy Vélez
Centro Unión, (nuevo edificio)  Corregidora, (ampliación del colegio)
Todas las oficiales pronto ocuparon también el horario vespertino.

La apuesta oficial era que siendo ya una ciudad plenamente industrial, era hora de que aparecieran escuelas que prepararan mano de obra especializada para la creciente demanda, evitando que se importara de otros lugares. Así apareció como primer intento el Tecnológico de Monterrey (carreras técnicas) el CECATI, luego el CONALEP, (Colegio nacional de educación profesional Técnica) los fallidos CET y CETIS (CENTROS DE ESTUDIOS TECNOLÓGICOS, INDUSTRIALES Y DE SERVICIOS) que derivarían en el actual CEBTIS (fallidos porque intentaron desaparecer la vieja escuela Preparatoria San Juan y ocupar su edificio) y muchas escuela e institutos comerciales de carácter particular. Nunca pudieron solventar la creciente demanda de mano de obra semi especializada que seguía  llegando de otras partes y aumentando la población

El futuro era brillante, tanto que se construyó un nuevo parque industrial, en  terrenos cercanos a la autopista, que empezó a ser ocupado de manera veloz, aunque el municipio, ni siquiera las manos metía, su capacidad de instalar servicios e infraestructura fue durante un largo periodo rebasada, fracasando cada intento de “planificar el desarrollo”.

Es en la década de los ochentas, cuando el campo sanjuanense, es abandonado en definitiva y se pierde para siempre la vocación de un municipio agrícola, para convertirse en plenamente industrial y de servicios. En esta década, por primera vez en la historia, vive más gente en la ciudad que en la zona rural. El campo sobrevive gracias a la tecnificación y la ciudad ve un auge en el comercio. Aparecen servicios impensados hasta entonces con grandes almacenes (Blanco, primera tienda de autoservicio de cadena nacional), restaurantes de varias nacionalidades, discotecas, (así se les llamaba a los hoy antros) incluso, en un momento dado, como un símbolo más del progreso, en fines de semana, los dos centros nocturno (léase burdeles) de la ciudad, el tradicional La Escondida y el popular Foco Rojo trabajaban a marchas forzadas.

De haber seguido la política municipal en el mismo tenor, seguramente la ciudad hubiera crecido de manera más caótica, pero ocurrió que en esta misma década, el sistema de reparto de presupuesto federal, fue asignado por participaciones municipales, de manera que sus hasta entonces raquíticos presupuestos crecieron sustancialmente, lo que permitió hacer más obras a nivel local, teniendo el municipio capacidad de realizar obras de mayor presupuesto que ordenaran algo el crecimiento.

El último grito del viejo San Juan.
Lo que a continuación narraré casi nadie que no lo haya vivido lo cree, pero fue cierto y personalmente considero fue el parteaguas que sepultó para siempre al viejo pueblo.

Tradicionalmente, hasta bien entrada la década de 1970, la ciudad tenía una característica única que solo conocíamos los habitantes y los pocos visitantes que llegaban por temporada: De la llave del agua salía agua termal a una temperatura adecuada para bañarse sin necesidad de calentarla (no existía ningún boiler en la ciudad) incluso, en época de verano, era necesario apartar un poco para poder bajarle la temperatura y bañarse sin molestias.
Con el crecimiento, fue necesario perforar nuevos pozos, aparte del tradicional que surtía al hoy centro, resultando que no todos eran termales, así que las nuevas colonias tenían buena o mala suerte, según les tocara. Pero ocurrió que en un momento dado fue necesario reestructurar la red y combinar el agua de distintos pozos, lo que significó que el centro dejó de contar con la termal.

Muchas familias tradicionales sintieron sus derechos agredidos, lo que motivó un movimiento social, incluidas manifestaciones y pancartas, solicitando, "agua caliente para el centro", con el argumento de que los nativos de la ciudad debían tener agua termal, y los avecindados o advenedizos no.  No fue posible dada la demanda del líquido y el poco caudal del pozo termal, abastecer a partir de entonces ya ni siquiera al centro, perdiéndose un bonito beneficio que por décadas tuvo el pueblo y ya no disfrutó la ciudad. El movimiento social referido, fue solo momentáneo, ya no hubo que hacer. El centro histórico como rector de las políticas municipales, perdió la primera batalla de muchas, ante el surgimiento de una ciudad, de la cual solo significaba ya una mínima parte.

Nada ilustra más el contenido de este artículo que los Censos, nótese la diferencia entre los habitantes ciudad-municipio solo de 1970 a 1980 ... y lo que falta

 •          1970 Ciudad, 15 422 hab; Municipio, 53 899 hab. (IX Censo General de Población).

•          1980 Municipio, 81 820 hab. (X Censo General de Población y Vivienda).

•          1990: Ciudad, 61 652 hab; Municipio, 126 555 hab. (XI Censo General de Población y Vivienda)
Así, llegamos al año de 1985, ya eramos muchos y entonces pasó lo de la abuela...
A continuación, algunas fotografías de 1970 del desparecido DETENAL, los rótulos los coloqué indicando lugares conocidos de la actualidad.



FOTOGRAFIA TOMADA DE LA PAGINA DE GUSTAVO NIETO.  1976 LAS PRIMERAS CONSTRUCCIONES DE LA COLONIA JUAREZ TRAS EL EPISODIO DE LA INVASIÓN.