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martes, 14 de julio de 2020

EDIFICIOS PÚBLICOS EN SAN JUAN DEL RIO II


EDIFICIOS PÚBLICOS EN SAN JUAN DEL RIO II


Complementando una entrada pasada, indico otros de los viejos edificios públicos que ha tenido nuestra ciudad que increíblemente y en otros usos, aún sobreviven. Dada la permanente escasez de datos, trato de hacer la mejor descripción con lo que hay disponible.

VER: los-viejos-edificios-publicos-de-san


ADMINISTRACIÓN DE HACIENDA

Se trata de la recaudaría de impuestos federales que funcionó a través de los tiempos en diversos locales. Ante el poco movimiento que daba la ciudad en el siglo pasado, atendía en una de las secciones del edificio del nuevo Curato, que data del siglo XIX, contiguo y comunicante de la Parroquia de San Juan Bautista y el Santuario Diocesano de Guadalupe, respectivamente. Su localización exacta es la esquina de la Plaza de los fundadores y la calle Morelos.

Imagen tomada de Google Street 2020. Fachada completa de la antigua recaudería.

El lugar, expropiado de manera no muy contundente al clero durante la época de la Reforma, fue devuelto en las mismas condiciones, de tal manera que se le dieron diversos usos, entre religiosos y oficiales. No fue construido para oficinas, más bien, como una especie de casona con anexos dependientes de la parroquia. Las oficinas hacendarias improvisadas en el ala poniente, que es la que da a la Plaza de los Fundadores, funcionaron a mediados del siglo pasado.

Actualmente, el lugar es conocido como “la Academia”, por un popular centro de capacitación perteneciente a la parroquia que creo que aún funciona, pero que tuvo su apogeo en los años setenta del siglo pasado. Ahí, atendido por damas voluntarias, se impartían diversos cursos sencillos, incluso contaba con un dispensario médico muy visitado, sobre todo los domingos por las personas de las comunidades que aprovechaban el viaje al mercado para atenderse de dolencias menores y porque hasta se obsequiaban algunos de los medicamentos. Creo que hasta hace pocos años aún se impartían las tradicionales clases de tejido, bordado, pintura, etc.

En su interior se encuentra un patio con arcos que parece arquitectura antigua, pero son materiales relativamente nuevos o modificados. La fachada, que da a Morelos tiene ventanas adornadas con rejas que sí son bastante viejas, si no mal recuerdo, parte de las donadas por Rafaela Díaz o del antiguo curato. Tiene diversas dependencias y pasillos que lo comunican hasta la Notaría Parroquial, en la zona entre las dos iglesias, con vista a la Plaza Independencia. Recientemente se remodeló y amplió la parte alta, y es ocupada como vivienda de los sacerdotes.
Hoy, el acceso es algo restringido, pero en mi niñez era completamente libre y podíamos hacer el recorrido entre los diversos salones. Sábados y domingos, cada pasillo, cuarto o salón, era ocupado por las catequistas y los niños que acudían a recibir sus pláticas y prédicas, a veces obligados para conseguir los boletitos o firmas para poder hacer la primera comunión y que también servían como moneda de cambio para los puestos de la kermes de fin de cursos, otras por gusto. Su planta es la original, pero ha tenido infinidad de modificaciones, a los gustos y usos del prelado en turno.

Ignoro si aún, pero por muchos años, también asistíamos ahí a las reuniones previas y posteriores a la peregrinación a pie al Tepeyac que instrumentaban los jefes de grupo y autoridades parroquiales, según la cantidad de asistentes era en alguno de los salones o en el mismo patio. 

Imagen del Archivo Histórico Municipal. Alegoría del año de 1893, encabezado de un documento de la Receptoría de Rentas de San Juan del Río.

A partir del último tercio del siglo XX, la oficina Federal de hacienda funcionó en otros locales rentados en el centro de la ciudad, fue notorio el aumento de contribuyentes, sobre todo obreros a finales de los años setentas, dado que se les exigía como requisito para el ingreso a cualquier trabajo, un documento llamado cédula cuarta que solo ahí se expedía, fue entonces cuando ya se tuvo que rentar toda la parte alta del entonces flamante centro comercial “Super Mohel” en avenida Juárez. Hoy funciona en un moderno edificio en el Paseo Central.


Fotografía personal 2018. Receptoría de rentas

RECEPTORIA DE RENTAS.

Este edificio fue y es el destinado a recibir las contribuciones estatales.

Se localiza en la Avenida Juárez poniente. Al parecer desde finales del siglo XIX hubo un lugar dedicado a ese fin. El que hoy se describe, fue adquirido en esos años por el gobierno del estado, ya que anteriormente era casa habitación particular. Se supone que siendo su dueño el sr. Rebollo que casualmente era el funcionario encargado, sugirió que por su avanzada edad le permitieran atender desde su casa.

Dado que originalmente la construcción solo consistía en lo que hoy es el primer patio, con el tiempo, muchas de las dependencias estatales estuvieron instaladas en los locales al interior de la cercana Presidencia Municipal.

En la década de 1980 fue objeto de una remodelación mayor y sobre todo una ampliación, (el terreno, es enorme, iniciando en su fachada en la Av. Juárez, colinda al fondo con el río San Juan. Solo a partir de entonces, se concentraron en él todas las oficinas y dependencias de gobierno del estado, que hasta entonces estaban en locales dispersos. Así, en la década vio llegar los juzgados, los separos y las oficinas de la entonces policía judicial y al fondo, un moderno anfiteatro que sustituyó al inadecuado local destinado para ello cerca de Jesusito.

En el segundo patio, que es totalmente moderno, se construyó un módulo de dos niveles para diversas secretarias a nivel estatal. 

En la parte superior de su fachada ostenta un pedestal para la bandera nacional, de cantera rosa, que representa el escudo del estado, en una iconografía muy reciente, por lo que no es antiguo, apenas de las fechas de la remodelación, pocas veces es completamente visible ya que tiene al frente las ramas de un árbol. Está frente a la bocacalle de Cuauhtémoc.

Fotografía personal 2018. Receptoría de rentas, detalle del pedestal

ESCUELA SUPERIOR PARA NIÑOS VICENTE V. ALCARAZ

En la nomenclatura antigua, la escuela superior era la primaria que impartía todos los grados.

Fotografía fechada en los años treinta del siglo pasado,  crédito a quien corresponda. La escuela superior, todavía ostentando su letrero en la fachada.

La escuela pública de San Juan del Río funcionó a través de los siglos en diversos locales y categorías. Al parecer llegó a este edificio a finales del siglo XIX, cuando todos los demás les fueron insuficientes y permaneció ahí hasta la década de 1940, aunque desde años anteriores ya había trasladado el grueso de su alumnado al no menos vetusto, pero sí más amplio edificio de la Enrique Pestalozzi. (hoy Mártir de Chihuahua) En el abandono permaneció algunos años, pero luego se retomaron algunos de sus antiguos salones como complemento de la otra escuela superior de la ciudad, la Felipe Sánchez Solís, también federal pero solo para niñas, que funcionaba junto a la entonces presidencia municipal.

Años después, ante su deterioro, fue derruido completamente y en el terreno resultante se construyó, en 1962 el moderno edificio de la escuela secundaria “Antonio Caso, que igualmente había peregrinado por diversos locales cercanos. Al finalizar la misma década, con el aumento de alumnado, hubieron de emprender otro traslado, esta vez definitivo a su actual edificio.

Desde entonces, funciona ahí la escuela  primaria Francisco Villa, en la céntrica calle de Zaragoza.

Imagen tomada de Google Street 2020. La calle en lactualidad.
Como muchos otros edificios públicos, la Vicente V. no era un local construido para escuela, supongo que fue una casona de corte particular que se adaptó por su amplitud. Sobre esta institución existe gran cantidad de datos respecto de maestros, alumnos, mobiliario y hasta planes de estudio ya que fue la escuela pública más importante en su época, aunque durante su etapa inicial siempre tuvo sobre sí la sombra de los muchos maestros independientes y escuelas particulares, casi siempre confesionales, la más conocida  la del Padre Borja que en las primeras décadas del siglo XX  funcionaba a unas calles de distancia  y cuyo último local estuvo en la calle de Matamoros, casona que fue derrumbada junto a algunas de sus vecinas en los años treinta para ser parte de la Cerillera.  La competencia era solamente de prestigio, en realidad ninguna de las escuelas particulares o maestros que ejercían en sus domicilios en la época, tuvieron un número significativo de alumnos, como si lo tenía la Vicente Alcaraz.

Algunas de las fotografías antiguas, dan constancia de su al parecer permanente estado de deterioro, visible en su fachada, aunque dicen que al interior estaba peor, lo que se refleja en las constantes solicitudes de los maestros para su arreglo, dotación de mobiliario, útiles  y material bibliográfico y didáctico, que como se acostumbraba en esos tiempos, parece que lo más que recibía eran manos de gato.

De los edificios narrados en las dos entradas dedicadas, este es el único que ya no existe, aunque a lo mejor no todo, de lo que se observa en su fachada, como en todo edificio público, tuvo un pedestal para bandera.

Dado lo estrecho de la calle, no hubo nunca la posibilidad de una toma de frente, por lo que las pocas fotografías que de ella se tiene, son en ángulo, lo que impide saber si lo que tenía en el paño fue una pintura o un grabado.


Fotografía fechada en los años treinta del siglo pasado, crédito a quien corresponda. Detalle del pedestal.

Y aunque no hay documento que lo confirme, tengo la sospecha de que el grabado del pedestal fue el que adornó en décadas posteriores, uno de los monumentos a la bandera en lo que hoy es el jardín de la familia y hoy está sobre la fachada de la antigua presidencia municipal.


Fotografía personal, fachada de la ahora antigua presidencia municipal, con el pedestal. ¿Será el mismo?
La base de aquel monumento se sabe, fue hecha con los bloques de cantera morena de la antigua caja de agua, pero el relieve es de cantera rosada, tal parece que fue un acomodo de la administración municipal, tomando elementos antiguos para integrarlos en uno solo. La posibilidad es que el pedestal fuera tomado del edificio ya en ruinas de la vieja escuela, o cuando se le derrumbó para la construcción de la secundaria, las fechas lo hacen posible. Se acepta información a favor o en contra.


Imagen del Archivo Histórico Municipal. Alegoría del año de 1872, encabezado de un documento de la Escuela Nacional de Niños de San Juan del Río, antecedente de la Superior.

En la entrada anterior de edificios públicos no pude decir la filiación del águila que preside la alegoría representada en piedra, hoy puedo decirles que es del porfiriato, es decir, de cuando la Vicente V. se instaló en su desaparecido edificio, quizá, si mi teoría es cierta, aún un nos queda una parte de él.



Alegoría porfiriana en un edificio sonorense, fotografía personal de libro.



Aunque hay otros dos edificios públicos donde pudo estar, el mencionado al inicio de esta entrada, la oficina federal de hacienda o bien en el portal del diezmo, que intermitentemente, pero durante más de un siglo, fue cuartel de los diversos cuerpos militares federales que la nación producía. El portal hoy tiene dos plantas, pero originalmente era de una planta, pudiera ser que, al  crear la parte alta, el pedestal estorbó y que mejor lugar para colocarlo, que en el jardín de enfrente. Todo es posible en  San Juan.


Imagen tomada de internet, crédito a quien corresponda. Alegoría que enmarcaba un sobre oficial, muy parecido  todo a los ejemplos mencionados,


EL CHICHIMECA AL SERVICIO DE LA COMUNIDAD
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Desde el primer día en que inició este proyecto, tuvo la particularidad de que, a pesar de lo muy local de su información, los lectores  mayoritariamente eran de otros países, especialmente de Estados Unidos, que siempre encabezó la lista, a tal grado llegó la situación que, en algún momento, la diferencia fue de casi 20, 000 visitas entre las locales y las foráneas. El pasado mes, las estadísticas indicaban que al menos, estaban las visitas mexicanas alcanzando a las del vecino país, lo que al cabo de unos días se logró.


De ninguna manera me molesta tener lectores foráneos, sabrá dios hasta donde andarán algunos sanjuanenses, pero siento que, por congruencia, la mayoría absoluta debía de ser local, pero creo que todavía faltan algunos miles para lograrlo. Me sigo manteniendo en esta plataforma, ya que, por su naturaleza, aquí no llegan visitantes por ligas directas, como en las redes comunes, es decir, quien llega aquí, es porque buscó el tema específico. Por su número de entradas y lo diversos del contenido es difícil que alguien llegado por el tema “San Juan” no le eche un vistazo a más de alguna, además de la que buscaba. Continuo también con la política de no abordar los temas que ya otros escribieron, a menos que haya nuevos datos o tenga una visión diferente, aquí solo se escribe original, a lo mejor de temas no tan académicos, pero todo es historia y de alguna manera hay que rellenar el vacío al respecto que nos han dejado décadas de estar repitiendo una y otra vez lo que ya está publicado, y cuando se recurre a otros autores, se especifica claramente que los escrito es de ellos.



Como periódicamente hago, muestro las entradas más visitadas, aunque los números mostrados tienen un desfase de más de dos meses, (así trabaja la plataforma) la entrada relativa a las Poquianchis ya está rozando las 7000 visitas y la última vez que pude hacer el recuento, hay visitantes de 105 países,

No sé si será coincidencia, en tiempos de pandemia la entrada más  vista en este lapso ha sido la del doctor Humberto Avilés, supongo que si hubiera ocurrido en sus tiempos ya tendría uno de sus preparados contra ella. Si no sabe del peculiar personaje, puede acceder a la entrada dedicada a él dando clic en el siguiente enlace: 


https://iztacchichimeca.blogspot.com/2017/09/humberto-aviles-en-san-juan-del-rio.html


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jueves, 20 de agosto de 2015

San Juan el más grande de los hombres. Los barrios 8 (final)


El Barrio de San Juan
Ante el hecho de que ha desaparecido gran parte de la documentación del periodo virreinal temprano referido a nuestra ciudad, debemos para ubicar datos de sus primeros años, apoyarnos en fuentes colaterales.



Fotografía Personal. El San Juan Bautista de Mariano Perrusquía, con el logo "este es el cordero de Dios".
Una de ellas, la Relación Geográfica de Querétaro, del año de 1584, describe el pueblo se  fundó un 24 de junio, día de San Juan Bautista, sin aclarar el año.  Descartado documentalmente que haya ocurrido en 1531 y sin mayores elementos, se calcula que dicha “fundación” ocurrió en la década de 1550.

Aunque la bonita leyenda de la fundación da una detallada imagen de lo que supuestamente sucedió, una teatral ceremonia, llena de barrocos elementos, en realidad todo indica que simplemente, al recibir los Indios de Jilotepec algunas mercedes de tierras para cultivo en la zona, por parte del Virrey,  a condición de que las trabajaran para abastecer a los viajeros del incipiente camino Real, se establecieron cerca del antiguo puesto defensivo de los aztecas llamado Iztacchichimeca, todo ello sin mayor ceremonia, simplemente llegaron, hicieron el acondicionamiento del lugar y empezó la vida del nuevo poblado.
Fotografía personal, el actual templo, en el mismo lugar de la primitiva capilla, el espacio de la plaza y el cementerio ahora ocupado por la calle del frente y el actual jardín.

Dado que las tierras otorgadas estaban ya rodeadas por propiedades españolas, solo les quedó un pequeño tramo en declive, desde lo que hoy es el cerro del Pedregoso, en una loma que hacia el poniente desciende hasta el río, establecieron lo que se supone fue el primigenio núcleo habitacional: el pueblo de Indios de San Juan del Río, en el único espacio plano de los alrededores, un “llanito” que abarca la zona de la hoy Plaza de los Fundadores.

Aunque en la actualidad no se conciba, por el declive mencionado, toda la zona era surcada por infinidad de arroyos, que el trazo urbano ha disimulado, incluso uno de los más grandes es la actual calle Rayón y del pequeño cuadrado partían otros, hoy ocultos por las calles de Abasolo y Matamoros. Entre ellos se establecieron algunas chozas dispersas,  rodeadas por sus milpas.

Con el aumento de la población en el fértil valle, al centro del espacio plano, se estableció una capilla para el culto católico que tras varias remodelaciones y ampliaciones resultó en el edificio que hoy llamamos templo de San Juan Bautista. Igualmente desde sus inicios, su entrada con vista al poniente tenía al frente un espacio irregular llamado Plazuela de San Juan Bautista, compartido con un cementerio exclusivo para los indios. (Los pocos españoles se sepultaban bajo el piso del templo). Esta plazuela, estuvo rodeada desde siempre por una barda atrial, de material sólido.

Por norma, en las aceras circundantes a esa plaza debieron estar las casas de gobierno de los indios, las viviendas de los principales y el edificio de la administración virreinal, aunque este, si estuvo aquí, cambio pronto al camino Real. No hay datos de ninguno, lo que si estuvo en la acera oeste, fue la casa cural, en un terreno que ocupaba toda la cuadra, fue un edificio con portal.

Cuando se tuvo necesidad de dividir la administración en barrios, a este por ser el original de la fundación, se llamó de San Juan, por ser el correspondiente a la fecha de la fundación, el 24 de Junio, día de San Juan Bautista.
 
El Profeta
Imagen de Internet. Bautismo de Jesús por su primo Juan.


Tradicionalmente, se festeja en la religión cristiana el 24 de Junio como el nacimiento de San Juan Bautista, exactamente 6 meses antes de navidad porque se menciona que su madre, Santa Isabel, tenía seis meses de embarazo cuando a la virgen María un ángel le anunció que sería madre del Mesías. Siendo ellas primas, también Jesús y Juan lo fueron aunque el último inició antes sus prédicas e instituyó entre sus seguidores la ceremonia que antecede al hoy sacramento católico del bautismo. Acostumbraba bañar a sus seguidores en los ríos. Por eso se le llamó Juan el Bautista. Se le considera Profeta, es decir, de los que precedieron la llegada del Salvador de la Humanidad, el Mesías.

Ya adultos, un día se encontraron cerca del Río Jordán, Juan lo reconoció como tal y anunció su destino con estas palabras “Ecce agnus dei” que significa “este es el cordero de Dios” (... que quita el pecado del mundo) augurando que un día sería ofrecido en sacrificio para salvar a la humanidad. En reciprocidad Jesús se refirió a él como el más grande de los hombres con estas palabras “De cierto os digo: Entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista; pero el más pequeño en el reino de los cielos, mayor es que él".
A partir de entonces. La historia de Jesús es conocida, Juan continúo su prédica errante hasta morir decapitado. Por su condición de vagabundo se le representa cubierto con una túnica de piel de camello y una vara de carrizo. En las imágenes se le agregan símbolos como un cordero, un libro y en diversos soportes sus  proféticas palabras.
Como vemos, elementos atractivos para los indígenas no faltan en la historia e iconografía de este santo, que les correspondió por patrono a este barrio y de ahí se extendió el culto, en la humilde enramada que fue la primera capilla, al monumental templo basilical que hoy preside, en el altar mayor y en el nicho del frente.
Ayala, basado en Martínez de Salazar  nos describe el barrio así:
“El Barrio de San Juan está al norte del de San Miguel, y al poniente del de San Marcos, calle de por medio, en el cual está situada la iglesia de los naturales y la casa cural. Al frente de la puerta principal de la iglesia de los naturales, hay una plazuela que tiene la figura de una escuadra, en la que haya otras buenas casas. Este barrio se compone de 14 manzanas bastante dilatadas, que aunque hay algunas cuantas entre ellas,  las más presentan figuras extrañas.”
También menciona que hay algunas calles retorcidas en este barrio, como la de Zaragoza, es un error doble: Esa calle no pertenece a este barrio y lo que el escrito en que se basó menciona, es que son las cuadras las que no son cuadrilongas sino que presentan figuras diversas, como podrán observar en el mapa que presento.
Los límites actuales del barrio estarían delimitados así: al norte con el Barrio de San Isidro, (su barda) al oeste, por el río, al sur con la calle Abasolo (antigua de la Salitrera) y al este con la calle de Rayón. (Antigua de Don Eusebio)


Fragmento del mapa de Ignacio Pérez, en rojo, el área del Barrio, nótese la forma retorcida de la mayoría de las cuadras que lo componían.

Con la pronta llegada de habitantes al centro del pueblo, los indios poco a poco perdieron sus propiedades ahí, lo que nunca permitieron fue que se apropiaran del templo, siempre perteneció a la republica de indios. Entrado el siglo XVIII, en la extraña dualidad que se dio en la zona, mayormente habitada por  mestizos y españoles, pero con el templo propiedad de los indios, se motivó la construcción de otro. No es como se dice por ahí, que de inicio hubo uno para indios y otro de españoles, para no mezclarse. El templo original era de uso común pero propiedad de los indios y el crecimiento de la población no indígena motivó lo que parece hoy una separación racial, que en los hechos ocurrió pero no fue intencional, los indios siguieron en su templo y los españoles se fueron al otro, pero ninguno con exclusividad real.
Fotografía personal. Interior del templo de San Juan Bautista, en el altar mayor, el Santo.

Existiendo ya los dos templos, la influencia de los indios por su gran número siguió, los sacerdotes tenían algunas deferencias para con ellos. La principal: que las misas, que en esas fechas eran en latín, a los indios les eran dichas en su idioma, el otomí y entre los requisitos que había para ser sacerdotes en este lugar estaba que hablaran dicho idioma o estuvieran prestos a aprenderlo.
Con el transcurso de los años, los habitantes no indios del barrio, tuvieron el gentilicio de “Sanjuaneros” que después se aplicó a todos los habitantes del pueblo, así eran conocidos en otros lugares, el actualmente utilizado “sanjuanenses” apareció ya bien entrado el siglo XX. Antes todos fueron sanjuaneros.
Sin documentos que avalen lo que parece evidente, que el templo siempre estuvo dedicado a San Juan Bautista, a finales del siglo XVIII, en la última remodelación mayor, se colocó en el altar principal la estatua de este santo, obra del máximo escultor sanjuanense, don Mariano Perusquía, de renombre en todo el virreinato.  

Pasaron los años y el edificio cambió varias veces de nombre: “el templo” “el de los naturales” “el de Sagrado Corazón”, en el cementerio se conservaba una cruz en un pequeño monumento, que se decía era de la fundación.

En el siglo XIX, la vieja plazuela de San Juan Bautista perdió la casa cural, transformada un tiempo en Casa municipal, luego se eliminó el cementerio y se transformó en jardín "para solaz y esparcimiento" con quiosco incluido y se cuadraron las calles de alrededor, ampliando el área pública.
Mapa de Guadalupe Perusquía , 1864, (casualmente hijo del escultor Mariano Perusquía)  el área nombrada aquí como "Plazuela", corresponde a la de San Juan Bautista, hacia la parte de abajo, el monumento de la fundación, a la derecha, la casa cural, con su portal. La acera norte fue modificada y el portal derrumbado.
 

Imagen de Google Earth, el área de la plaza, tras haber sido "cuadrada" a finales el siglo XIX.

El siglo XX contempló la caída de la barda atrial, para que frente a la portada del templo pasara una calle que condujera a la estación del Ferrocarril, llevándose de paso la cruz de la fundación y al jardín le apareció el nombre de Madero. Asimismo cayeron la Puerta de San José y la otra barda atrial que adornaban este templo en su lado sur.
 
En la actualidad, el único recuerdo de este barrio es el templo. En el jardín al frente, un monumento recuerda a los “fundadores” según la leyenda,  sustituyendo al que desapareció. ( aunque parece  que se equivocaron, el monumento original estaba en el lado de enfrente)  Un buen día se colocó en uno de los hasta entonces vacíos nichos de la portada una estatua “de intemperie” en cantera de san Juan Bautista. Desde arriba, el más grande de los hombres, contempla lo que fue su original barrio.

 
Fotografía personal. La nueva estatua, viendo a su barrio.

Con esto termino el recuento de los barrios antiguos. Vuelvo a aclarar que son los de la época virreinal, no los del siglo pasado, aclaro también que es una investigación personal con los pocos elementos disponibles hoy y puede tener correcciones, sobre todo en los límites de los barrios. Por la época que se detalla, los elementos de la religión cristiana se entremezclan con la historia y hubo necesidad de hacer algunas descripciones religiosas, sin que esto signifique alguna tendencia, recuerden que este blog es público, laico y gratuito. Para los que acceden por primera vez,  son 8 barrios los que se abordaron, pueden buscarlos en este espacio.

Un saludo al erudito “sanjuanero” Fernando Roque, esperando se restablezca pronto.

martes, 25 de noviembre de 2014

Inscripciones en las iglesias (actualización)


Inscripciones en las iglesias de San Juan  del Río, Qro. (actualización)


 Por un error involuntario no publique en la entrada correspondiente la inscripción más obvia en la Parroquia de San Juan Bautista, apenas me di cuenta, hoy subsano el error.

  

Se encuentra en la entrada principal de esta iglesia, también conocida como “Templo del sagrado Corazón” o " de los naturales". 

Está en la piedra clave del arco de la portada que da a la Plaza de los fundadores.

Los signos superiores son monogramas. El primero significa

IHS= Jesús hijo del señor

MAR= María (parece que el epigrafista juntó unas letras, pero si se observa son todas las que componen la palabra María, unidas en un solo signo)  al que retocó la inscripción le faltó  retocar el circulo de la i donde se juntan la A y la R.

 El resto, es la fecha:
MA ° 30 de 1716

AÑOS

Que quiere decir  Mayo 30 de 1716 AÑOS

(la MA es otro anagrama, si se observa, tiene todas las letras de MAYO y otra vez, al que retocó la inscripción se le pasó marcar la pequeña letra o delante de la A)

 Por esta fecha, insisto en que no es cierto lo que se dice, que este templo se derrumbó completamente mientras se hacía la otra iglesia contigua. Lo que marca esta entrada, 1716 y la que da a la plaza independencia que dice 1731 solo deben referirse a una reconstrucción de las entradas, no a una construcción completamente nueva. Ningún documento sustenta que el pueblo se haya quedado sin parroquia durante ese tiempo. Incluso, los pocos que hay indican que los constructores de la nueva iglesia se reunían, campanadas de por medio, en la vieja iglesia.

En este lugar, antigua Plaza de San Juan Bautista,  se había construido la primera iglesia del pueblo en el siglo XVI, que si fue derrumbada completamente en el siglo XVII,para la construcción de una nueva más amplia, que solo fue remodelada en el siglo XVIII.

Nunca se quedaron los indios sin iglesia, fueron los españoles los que promovieron la construcción de la nueva, actual santuario de Guadalupe, o la Parroquia y solo cuando estuvieron las dos, se dio la segregación racial, una para los indios y otra para los españoles.

La iglesia  de San Juan Bautista nunca fue exclusiva para españoles, fue de los indios y mixta, la Parroquia, actual Santuario Diocesano de Guadalupe sí fue exclusiva de españoles durante casi un siglo que duró la distinción racial.  (Por decreto, desde 1821, ya no había castas, todos eran iguales )

 Ofrezco disculpas por el error, esta inscripción es muy accesible, solo levantar la vista al pasar por la iglesia nos permite verla.

 Como todas las actualizaciones, anexo este contenido también en la entrada original.

 Se puede ver más de estos temas en este mismo espacio en los enlaces siguientes:
Inscripciones en las iglesias

inscripciones 2

Inscripciones 3

domingo, 25 de mayo de 2014

La Plazuela de San Juan Bautista III imágenes antiguas

Como había prometido, presento a Ustedes imágenes de la evolución de la actual Plaza de los fundadores, lugar en que la leyenda sitúa la fundación de la ciudad.

Dado que hay muchas fotografías, se hará una recopilación de las antiguas, de las modernas y otra con detalles, aclarando que no hay imágenes de la época en que era camposanto, con su nivel original o bien cuando se hizo el primer "jardín".


La mayoría son parte de una serie que hace años se vendían como postales en un negocio, hoy desaparecido en la plaza Independencia, esquina con la de los Fundadores, creo que inicialmente costaban 5 pesos. Las exhibían en un aparador por número y así se pedían. En realidad eran fotografías tomadas por ellos de postales auténticas, fotografías antiguas tomadas de revistas y otras de actualidad, tomadas por ellos o algún otro fotógrafo. Eran de pésima calidad pero hasta la aparición de los calendarios de la CANACO, fueron el único testimonio gráfico de algunas de ellas. (hay otra serie de postales de venta por internet, incluyendo algunas de las que aquí presento, que sí están fechadas, pero he descubierto algunos errores de año, por lo que su datación no es confiable al 100%, por eso no las uso.)


La primera, (tengo dudas de cuál es la más antigua, esta o la siguiente) muestra varios elementos. Por el logotipo que tiene, de la Mexicana de Fotógrafos, fue tomada por el Sr. Layseca, en las primeras décadas del siglo XX.  El detalle aquí es la fuente de troncos que duró hasta la década de 1970. Pueden observarse también, las jardineras a ras de piso, tupidas de plantas y la calzada de baldosas que rodeaba el perímetro. 




Esta otra, de fecha cercana a la anterior, (por la altura de los árboles)  vemos que el  piso es casi todo de tierra, hay una fuente que no puede distinguirse si es la de troncos, muchos árboles, viejos y  nuevos.





Esta fotografía debe ser de mitad del siglo XX, también pueden observarse las jardineras a ras del suelo, gran cantidad de árboles, una de las farolas originales, las viejas bancas, las ventanas del quiosco cubiertas de publicidad y su escalera original. Se nota que el quiosco ya no está al nivel original, supongo que al derrumbar la barda atrial en la década de 1910, el material se utilizó para rellenar el espacio del jardín alineando el nivel con el de las calles circundantes.



En esta toma puede observarse el Jardín Madero, ya tiene partes de cemento, sobre todo un redondel circulando el quiosco, el árbol gigante, seguramente sobreviviente de la etapa de panteón no tardaría en ser talado. Todavía conserva las viejas bancas, pero las jardineras ya perdieron las plantas. A la derecha puede observarse el edificio de la Compañía Hidroeléctrica Queretana (hoy C.F.E.)



Esta imagen nos presenta el todavía Jardín Madero, en su última remodelación con tal nombre, se observa el quiosco en altura menor desde el nivel del piso de ese entonces. Ya habían sido talados muchos árboles  y quitado la fuente de troncos. El piso era de cemento y se habían quitado las antigua bancas.



Esta fotografía la encontré en Internet, no es de la serie de las "postales", puede observarse la reconstrucción de 1981. La excavación mostró  la altura real del quiosco, que no era "chaparrito" como hasta entonces se pensaba. Los trabajos llegaron hasta el nivel real de la antigua plazuela de San Juan Bautista y su panteón, de ahí que se hallaran restos óseos. A la izquierda de la mueblería se observa la ventana de la única casa antigua que sobrevive, ocupada en esas fechas por la familia Rodríguez Saro, construida a fines del siglo XIX  al derrumbarse el Curato Viejo, que ocupaba toda esa acera.



 Esta última nos muestra el resultado de la última remodelación, a partir de entonces se le conoce como Plaza de los fundadores. (también es de la serie de las "postales") la escalera ya es doble, los corredores en desnivel; el quiosco volvió a su altura original pero se abrieron algunas ventanas. 


jueves, 13 de marzo de 2014

las iglesias del centro segunda parte


SAN JUAN DEL RÍO: IGLESIAS DEL CENTRO  segunda parte
(DATOS DUROS)

Continua la segunda y última parte de la historia del conjunto parroquial del centro de la ciudad, incluyendo algo de las plaza, aunque  éstas serán relatadas en una entrada especial.  Inicio cuando ya están construidos los dos templos



 
San Juan Bautista y parroquia de Guadalupe:

…Para 1743, continuaban esos espacios, pero con el aumento en el número de españoles, la separación racial ya era total; el conjunto... “se compone de una muy decente  y  bien  fabricada  iglesia parroquial  en que se administra a los españoles los santos sacramentos, a cuyas expensas y especialmente de un bienhechor, pocos años ha se dedicó e independiente de esta hay otra iglesia que sirve de parroquia  para los naturales, administradas una y otra por un cura colado por su majestad,  sacerdote seclar... “(201) y   tres  auxiliares  “…muy versados en el  idioma Otomí… ” (202)   que era el común hablado por la feligresía

Esta iglesia en tiempos antiguos tenía, en la hoy plaza  de los Fundadores, las casas habitación de los curas, es decir el curato. Con la construcción de la parroquia, se trasladó a la sección adjunta de la nueva iglesia, así que el antiguo pasó a ser “ el curato viejo” dando nombre a la actual calle de 16 de septiembre ya que frente a él iniciaba. No tengo datos de cuando se mudaron al nuevo recinto, debió ser antes de 1820, ya que en un documento de ese año del AGN, el ayuntamiento solicita se le den esas casas, identificadas, el curato viejo para sus juntas o funciones, (203)  cosa que efectivamente ocurrió y algún tiempo se llamaron “casas  municipales”, seguramente hasta el cambio a la actual presidencia municipal.

Durante el imperio de Maximiliano fueron cuartel, hasta enero de 1865,  del ejército francés (204) mencionándose también que ese año, por un asunto de denuncia de propiedades  de  la iglesia para su adquisición,  Joaquín Espino Barros  tomó posesión de “la casa donde estaba el curato de San Juan del Río”, (205)  que aclara haber tenido que reedificar por su “total deterioro”. (206)  Al término de la breve etapa imperial; en 1869, se decidió derrumbar la parte antigua del curato convertida ya en casa Municipal, dividir el terreno en lotes y venderlo, proponiendo lo mismo para las rejas de sus  ventanas donadas por la señorita Díaz. (207) Aunque Ayala dice que se derribaron estas casas en 1916, ya no aparecen en el plano de Ignacio Pérez, debe referirse a sus ruinas.

El espacio entre las dos iglesias, hoy Notaría Parroquial, el nuevo curato en la parte trasera y la sección conocida como  “La Academia” con entrada en Morelos, todas interconectadas, son de hechura posterior, aunque sin referencia de año. Seguramente aprovecharon elementos de edificaciones anteriores, todavía es posible adivinar en la pared de la Academia que da a Hidalgo, varios arcos tapiados con barda dentro de los que se construyeron las ventanas neoclásicas (serían de fines del siglo XIX o principios del XX) que hoy vemos. Es de suponerse que los arcos daban acceso a alguna sección o dependencia de la iglesia.

También debe mencionarse que la plaza parece haber tenido una forma de trapecio, y se  modificó su antiguo lado norte para cuadrarla. Desde la época colonial estaba rodeada  por  una  barda  atrial  de  la  que no se tienen mayores datos, debió ser casi desde los inicios del pueblo, dado que en su interior funcionó el camposanto, que debió ser sumamente pequeño, pues la población también lo era, y compartido con el acceso a la iglesia, aunque también se podía enterrar al interior de las iglesias.  Por lo  que se  puede distinguir  en  una  fotografía de inicio del siglo XX, desde el jardín Independencia, la barda era sólida,  con aplanado, es decir, sin reja ni arcos invertidos  en lo  alto como muchas de  ese  tipo. Hubo panteón además en  el espacio entre las dos iglesias, en el Calvario, (aún antes del de la Santa Veracruz, hasta entonces exclusivo de los indios) en san Juan de Dios y en el Beaterio. Al derrumbar parte del curato viejo en 1869, se  cuadro la plaza y  se pidió vender los   lotes  resultantes. (208)   El panteón  junto  al  río data  de  cerca de 1840 (de alguien fallecido en una fecha cercana aún se conserva una tumba. Se prohibieron los enterramientos en la plaza y el interior de las iglesias en 1823, (209) aunque hay constancia de entierros en fecha posterior en el lugar. No hay dato exacto de cuando se detuvieron realmente las inhumaciones ahí pero sería bien entrado el siglo XIX. Todavía fue enterrado en el pequeño panteón existente en el espacio entre las dos iglesias Don Juan Domínguez en 1847, (210) sus restos se trasladarían luego al de la Santa Veracruz.

Suponemos que la fecha en que se quitó definitivamente el camposanto es la de su instalación como plaza pública, (211) es decir después de 1853 cuando inicia la remodelación del panteón indio del Calvario que concluirían en el edificio del hoy panteón de la Santa Veracruz, donde funciona el Museo de la Muerte. Parece que durante cierto tiempo funcionó en ella el mercado municipal, que de siempre se había instalado en la plaza principal. La placa del monumento en la plaza de los fundadores indica que el panteón municipal estuvo ahí hasta 1854.
 
201) Mina Ramírez Montes, Querétaro en 1743. Informe Presentado al Rey por el corregidor Esteban Gómez de Acosta. México, Gobierno del Estado de Querétaro, Archivo Histórico del Estado. 1997, p.  170. El bienhechor fue Marcos Mancilla, como reza la placa de cantera que aún puede verse. Dice Ayala que costeó la terminación de la obra, que iniciada desde 1693, había parado varias veces por falta de fondos.
202) Llama la atención que pese a la división, el cura era solo uno, con auxiliares encargados de administrar servicios a los indios en su idioma, algunos muy diestros en el idioma otomí, según dice  el documento. Y lo eran, al grado que uno de ellos, Luis de Neve y Molina, entonces bachiller, quien fue en fecha comprendida entre 1736 y 1753, auxiliar del párroco de San Juan del río (Cfr.  Mendoza, 2006, op. cit. p. 28) años después, como Doctor y catedrático en el arzobispado de México, con la experiencia ganada en el antiguo puesto, publicó una de las primeras gramáticas de otomí, base de muchos estudios posteriores sobre dicho idioma, incluido su amplio vocabulario. Ver Luis Neve y Molina, Reglas de orthographia, diccionario y arte del idioma othomí, breve instrucción para los principiantes,  México, Imprenta de la bibliotheca mexicana, 1767.
203) AGN. Instituciones Coloniales, Regio Patronato Indiano, Bienes Nacionales, Vol. 715, Expediente 12. 
204) Marta Eugenia García Ugarte, Hacendados y Rancheros queretanos (1780 – 1920), México, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes. 1992, P. 224.
205) Idem.  En Ayala, 1981, op. cit.  p. 192, se menciona como sindico del Ayuntamiento.
206) Ibid. p. 225.
207)  Cfr. Luz Amelia   Armas B., Oliva Solís H. y Guadalupe Zárate Miguel “ Región de los valles y zona sur” en Cano Romero Yolanda, Catalogo Nacional de Monumentos Históricos Inmuebles Estado de Querétaro, México. Gobierno del Estado de Querétaro- INAH-CONACULTA, 2003.  Disco Compacto 2. Se Refiere a Rafaela Díaz. Datos tomados por las Autoras de La Sombra de  Arteaga. Debieron ser muy suntuosas dichas puertas o ventanas ya que en números de 1867 a 1870  se hace constante recuento de sus peripecias, desde que se quitaron, se confiscaron, se trasladaron y al final  se vendieron.
208) Idem.
209) Ayala, op. cit. p. 150.
210) Cano Sordo, 1999, op. cit.
 
les debo muchas fotos de las iglesias para mañana, de todos los tiempos.