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miércoles, 7 de septiembre de 2016

La zona de monumentos de San Juan del Río.

La zona de monumentos de San Juan del Río.

La Portada


Creo que ya había comentado hace tiempo que formaba parte de un proyecto editorial auspiciado por el INAH pero como no se veía claro si el libro en cuestión se iba a lograr, no di mayores detalles en ese momento, no fuera siendo que se malograra como tantos proyectos fallidos. Dado que hoy ya es una realidad, presento los pormenores del asunto.

 Algunos de ustedes que deambulan por el centro de San Juan del Río, habrán notado que desde la semana pasada, en las afueras del portal del Diezmo se encuentran pegados algunos carteles anunciando la presentación de un libro, llamado “San Juan del Río, Zona de Monumentos”. Es precisamente la materialización del proyecto mencionado.

Inició a través de una invitación realizada el pasado mes de febrero de 2015, por parte de la entonces directora de Cultura Municipal, la maestra Juana Ávila, convocando a los escritores locales a participar en una reunión con la Lic. Margarita Magaña del INAH Querétaro, para una reunión de trabajo.

El inicio del proyecto. Margarita Magaña del INAH Querétaro y La maestra Juana Ávila, de la Dirección de Cultura de San Juan del Río.
Se nos presentaron algunos ejemplares de una serie editada por el instituto, llamada “Monumentos” en la que diversas dependencias del mismo, dan a  conocer precisamente los monumentos de aquellas ciudades que por la riqueza de su patrimonio material, cuentan con  Declaratoria de Zona de Monumentos, y dado que el centro histórico de San Juan del Río es de esas, propusieron a los presentes participar con ensayos o artículos originales, con el único requisito que fueran referidos a los edificios de nuestra ciudad que se encuentran en la mencionada zona.

Ignoro cuántos trabajos de los escritores locales fueron inscritos, el caso es que al paso de los meses, se comunicó a algunos, entre los que se encontraba un servidor que nuestros trabajos habían sido elegidos y que el libro estaba en marcha.
Algunos de los asistentes al inicio del proyecto.

A partir de ahí, como sabrán quienes han editado bajo la tenaz vigilancia de un corrector de estilo, todo consistió en un estira y afloje, que si esta frase va aquí, que esta no,  que cámbiale el título, que te faltan referencias, que de dónde salió esto etc, etc etc.  En lo personal el trabajo que presenté solo tuvo ligeras modificaciones.

El paso que continuaba era la visita de un fotógrafo profesional, a tomar gráficas de los monumentos. Por esas cosas del destino, tuve la oportunidad de colarme entre el equipo que efectuaría las tomas, pero también por azares del mismo, problemas personales me impidieron hacerlo.
Asimismo, como parte fundamental de la serie, se realizaron al unísono, entrevistas con algunos personajes locales, que pudieran dar testimonio de lo que representa el contenido de la zona de Monumentos.

Finalmente solo fue cuestión de esperar, asuntos presupuestales, posposiciones, incluso hubo momentos en que parecía que el proyecto quedaría truncado.

Casi perdidas las esperanzas,  hace poco más de un mes se me comunicó que la obra ya estaba impresa y que  se presentaría tanto en San Juan como en Querétaro por algunos de los autores. Correspondiendo a mí el honor de hacer la presentación acompañando a la Maestra Guadalupe Zárate Miguel.
La presentación en  Querétaro.
 La presentación inicial será en San Juan del Río, correspondiendo aquí hacerla a otros de los autores, Francisco Pájaro y Tania Padilla.
La presentación en San Juan del Río.

Y finalmente, se presentará en México, dentro de la Feria del Libro de Antropología e Historia, supongo que los autores nacionales harán la presentación.

Cartel de la presentación en México
Por el nombre del libro y la serie de la que forma parte, podrán suponer que el tema fundamental es la descripción de algunos de los edificios de nuestro centro histórico, están en lo cierto, pero no les adelantaré más, para que no pierdan interés en asistir, el tema que yo trato, no es un edificio, incluso ni siquiera es un monumento, pero permitió la existencia de muchos de los que hoy vemos.

Aclaro que los tres eventos están bajo la dirección del INAH y son ellos quienes deciden como se efectuarán. En los tres la entrada es libre y al parecer habrá en ellos posibilidad de adquirir el libro. En cuanto tenga más información se las hago saber por este medio.

En lo personal, la obra, a pesar de su tardanza, constituye una oportunidad de dar a conocer parte del importante legado histórico de esta ciudad,  que es la intención del hasta ahora no constituido grupo local, que a través de diversas plataformas, se ha dedicado a difundirla. 

El grupo de escritores locales que participaron en esta obra son: Marimar Santana, Adolfo Rojas, Francisco Pájaro y un servidor. Con nuestras naturales limitaciones pero con mucho amor a nuestra historia, pudimos ser parte de ella, al cobijo de grandes autores a nivel estatal y nacional que  también participan.

El libro  “San Juan del Río Zona de Monumentos” históricos es el número siete de la serie editada por el CONACULTA-INAH.  Dicha serie se constituye como “una provocación”  para que el público se interese por acercarse a los edificios que constituyen la zona de monumentos de la ciudad  en cuestión. Provocación porque es imposible contemplarlos todos pero se pretende que atraiga a conocer otros.

En el caso de San Juan del Río, la zona de Monumentos, esencialmente parte del actual Centro Histórico de la ciudad abarca  48 manzanas, conteniendo un total de 334 elementos, entre casas, edificios y monumentos. La obra aborda algunos de los más emblemáticos.

Otra característica de la serie patrimonio, es su abundante material gráfico. Incluye fotografía profesional actual, fotografías antiguas muy conocidas y otras hasta hoy desconocidas de nuestro pasado, como se refleja en las obras ya publicadas de la serie, y cuyos nombres nos darán idea de la importancia que tiene, al ser equiparada con ellas, la Zona de Monumentos Históricos de San Juan del Río, declarada como tal en el año de 1986: Cuautla, Santa Clara del Cobre, Pátzcuaro, Real de Catorce, Taxco, Veracruz y… San Juan del Río.

No dejen de asistir, a muchos de mis lectores no los conozco y sería una buena oportunidad de encontrarnos, los de aquí y los de Querétaro capital. Nos vemos el 14 y sobre todo el 21
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LA COMUNIDAD AL SERVICIO DEL CHICHIMECA
No sean ingratos, no dejen de asistir el día 14 ni el 21, donde tendré la oportunidad de alternar con tres grandes autores, Guadalupe Zárate Miguel,  Jaime Nieto y Jaime Front, de quienes tengo bastantes libros en la biblioteca. Gracias a este blog, podré compartir ante ellos mis ideas sobre  los temas y anécdotas que encierran las viejas piedras, la gastada cantera y el crudo barro que unidos formaron esos edificios en cuyo interior y exterior transcurrió la historia de este pueblo, que dicen algunos fue fundado en nombre de Dios del cielo y de la Tierra…

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viernes, 22 de julio de 2016

La Meseta de San Juan del Río

La Meseta de San Juan del Río


ANTECEDENTES
Hace unos años, en la investigación que realicé sobre la Acequia del pueblo, pude observar una extraña característica del centro histórico de nuestra ciudad, que a causa del progreso, en este caso entendido como urbanización, se ha ido ocultando, pero que debió ser muy visible hace cinco siglos, de tal manera, que probablemente determino que en ese lugar se fundara el poblado y su posterior subsistencia.

Esta característica es una especie de terraza, que por altura sobresale del área que la rodea. (técnicamente no es una meseta, porque la circunferencia no se completa, pero por comodidad, así le denominaremos: “la meseta del pueblo”)

El actual Centro Histórico de la ciudad, que en esencia es el perímetro original del lugar que la tradición marca como el sitio de la fundación, actualmente conocido como  plaza de Los fundadores y sus calles aledañas. Sin tomar en cuenta los evidentes errores históricos de la “Relación de San Luis Montañez” que narra los hechos, pero sí que fue escrita por alguien que conocía el lugar en el siglo XVI, nos dice que la fundación se realizó en “ un llanito”.

Esquema personal: La zona del Centro de nuestra ciudad a la llegada de los españoles. La plaza de los fundadores se ubicaría en la  Meseta, en la letra M.  abajo, al centro, el Puente de la Historia.
Por simples razones prácticas, el centro del nuevo poblado se ubicó en el único espacio relativamente plano existente en los alrededores, es decir ese “llanito”, dado que fuera de él, el área restante es un declive desde el cerro del Pedregoso hasta el río, que desciende desde los 2021 metros sobre el nivel del mar (medición en la cima del Cerro del Pedregoso) hasta  terminar en 1911 metros sobre el nivel del mar (medición tomada a nivel del río en el puente de la historia). Esta planicie o meseta es un polígono,  con altura promedio de unos cuatro metros encima del  resto  del  área, excepto al oriente, es decir la zona que desciende del pedregoso.

POSIBLE ORIGEN
Del origen de esa formación, no hay estudios, mi teoría, apoyada en evidencias observables hace años y aún en la actualidad, es que originalmente el nivel del terreno descendía desde el cerro en un declive uniforme, hasta el río, hasta que en alguna gran crecida este salió de su cauce y fue erosionando a su paso todos los lugares hasta donde llegó.

El alcance de dicha crecida debió detenerse sólo hasta donde la corriente encontró  los bancos de cantera morena y tepetate, materiales más difíciles de erosionar, por su dureza. Estos materiales se encuentra en el centro histórico, no tan casualmente en los alrededores del sitio de la fundación.

Esquema Personal. La línea azul indicaría el posible desvío del río. La roja, el polígono de la meseta. 
Todo el material restante, es decir el suave, arena, tierra vegetal y rocas sueltas, fueron arrastrados por el río. El posterior descenso del nivel del agua, dejó como resultado que el límite erosionado tuviera una altura menor a los terrenos donde no había llegado.

El resultado, al terminar el evento y descender el nivel,  visualmente fue que desde las orillas del río el terreno era plano unos cien metros en promedio y al llegar al área circundante a la actual Plaza de los fundadores, se notaba la elevación del área no erosionada. Se había formado “la Meseta del Pueblo” es decir “el Llanito”.

Por las mismas razones anteriores, es difícil decir cuando ocurrió el hipotético evento, pero a la llegada de los españoles ya existía esa característica. Los habitantes prehispánicos de la zona nunca ocuparon el terreno plano, dada la dureza del suelo en el mismo, no era propicio para la agricultura, además de que carecía de una corriente de agua permanente.

Continuando en el terreno hipotético, la salida del cauce del río, debió darse en alguna de las dos curvas que están al sur de la ciudad, una detrás de la Central Camionera, o en lo que hoy es el parque de Los abuelos, en lugar de dar las vueltas habituales hacia el puente de la Historia, la corriente siguió de largo, básicamente en lo que hoy es el Bulevar Hidalgo. Al llegar a la parte trasera de la Plazuela G. Victoria, dio vuelta a la izquierda por detrás de las casas de la Av. Juárez, la que cruzó para continuar detrás de 16 de septiembre. Casi tocando a la actual Plaza de los fundadores al llegar a Matamoros dio un nuevo giro hacia la parte trasera de Morelos hasta cruzar Álvaro Obregón, tras el cual dio un último giro, esta vez a la izquierda y en línea recta llegar al cauce original del río, cerca  ya del Barrio de San Isidro.

LA FORMACIÓN DE UN PUEBLO 
Como ya dije, el terreno plano resultante, en el nivel alto, fue el elegido para el centro de la fundación, en él se ubicaron, la iglesia, el camposanto, la plaza del mercado y todo lo que fue menester, además se trazaron calles para viviendas de los principales y los no tanto. Igualmente, por las razones expuestas, la actividad agrícola daba resultados raquíticos en los alrededores, solo hacia el lado oriente, donde la capa vegetal, aunque pobre, al menos tenía un grosor aceptable, es decir desde la actual calle Pino Suarez hacia el oriente, se establecieron milpas.

En la actualidad, el polígono está formado de la siguiente manera: (Se nombran las calles importantes aunque abarca otras en menor grado)  Inicia en Plaza de los Fundadores (1922 MSNM) en sus aceras poniente y norte, continua en la acera norte de Morelos, al llegar a Álvaro Obregón hace una diagonal  hacia la acera poniente de la calle Palacio que sigue hasta cruzar  Av. Juárez, el Santuario, el edificio del Centro Histórico y salir a la Plazuela Guadalupe victoria,  cruzar el hotel Jalisco y continuar detrás (estacionamiento) del portal de Reyes y los dos bancos de la Av. Juárez, ahí hacer una  curva final hacia 16 de septiembre (acera poniente), hasta regresar al punto inicial.

Es importante aclarar que las aristas del polígono no están exactamente en la acera de las calles mencionadas sino en la parte trasera de las casas. De tal modo, todo lo que sale de éste perímetro, por el lado  oriente que va hacia el cerro del Pedregoso es ascendente (lo que hoy es la acera poniente de la calle Riva Palacio) y en el resto descendente y aún hoy, a pesar de construcciones, nivelaciones, empedrados, adoquinados, pavimentaciones y demás ocurrencias administrativas y arquitectónicas de más de 400 años, puede observarse a simple vista, aunque ya suavizado.

Para ello, basta con colocarse dentro del perímetro en cualquiera de las calles mencionadas, dirigir la mirada hacia fuera y se podrá ver está característica de la ciudad; las calles ascienden o descienden a partir de nuestra posición y detrás de nosotros siempre estará relativamente plano. (Ver figura 6)

Dibujo personal. Límites aproximados del polígono derivado de la meseta.
Habiendo establecido que la existencia de la Meseta determino su fundación,, con un centro urbano delimitado en un polígono relativamente plano, pasemos ahora a ver en qué contribuyó a su supervivencia.

En los años inmediatamente posteriores a la fundación, seguramente un observador no tan agudo pudo notar que el terreno plano en alto, es decir la meseta, tenía un inicio en el río y que buscando un terreno adecuado corriente arriba, se podía conducir el agua por sus límites hasta el mismo centro de la población, aprovechando la disposición del terreno.
Esto permitió, que por los límites de la meseta, se dispusiera de un canal y sistema de riego  que, aprovechando la única fuente permanente disponible; el río, abarcase en lo posible el centro del fundo. Se le llamó la Acequia del pueblo, eje rector en la conformación de la escasa fisonomía urbana de entonces y toda la posterior. Dado que la conducción era por gravedad, el desnivel del terreno impidió abarcar toda la meseta, es decir hasta la calle Palacio, 4 metros encima del resto, pero que entonces no existía como tal o no tenía viviendas, ya que hubiera implicado iniciarla dentro de la cañada de Lomo de Toro, lugar donde era entonces casi imposible hacer un canal a su orilla por la disposición y altura de las Peñas, optándose entonces por el primer lugar donde el terreno permitiera excavar el canal, es decir al final de ellas, donde el río sale hacia el valle; entre Guadalupe de la Peñas y la actual central camionera, apenas a unos metros de donde siglos antes el río salió de su cauce, y de ahí conducirlo descendiendo hasta el centro. La condicionante no impidió que a escasos  20 metros del lugar de fundación hubiera  agua corriente, en la actual plaza de los Fundadores.

Cabe mencionar que antes y después de la población, la acequia originalmente atravesó solo terrenos comunales de la República de Indios, después por los sitios de ganado y luego haciendas, ranchos y huertas, por lo que su beneficio fue común para casi todos los sectores sociales y de las épocas posteriores.

Ni mandada a hacer hubiera quedado tan perfecta la disposición del pueblo: En la orilla de la meseta, en la parte de alta, discurría la acequia, y en la parte baja que la circundaba, se contaba con terrenos planos aptos para la agricultura. La gravedad hizo el resto y el agua corrió por las milpas de los habitantes, por sus huertas y llevó al incipiente pueblo a la posteridad.

EPÍLOGO 

Por si alguien dijera que la hipótesis de la crecida del río es exagerada, baste recordar las últimas inundaciones mayores,  una en 1969, donde la corriente del río, subió hasta el terreno donde hoy está la central camionera, otra en la década de los setentas, que inundó parte del Centro de Salud en la Av. Juárez, obligando a la evacuación de los internados y casi llegando al nivel de la calle.

Esto en una época en la que la corriente del río estaba mermada ya por las presas San Idelfonso, Constitución de 1857 (San José) y Lomo de Toro, además del consumo de innumerables habitantes, desde su nacimiento en el Estado de México. Cómo sería una temporada de lluvias copiosa sin esos obstáculos.

Un ejemplo actual de lo que queda de la meseta es la Escuela Secundaria Antonio Caso,  cuya barda perimetral está en la meseta, pero sus instalaciones están debajo de ella, así que inmediatamente al cruzar la reja, se debe descender una gran escalera. Pero el más ilustrativo lo encontramos actualmente en el estacionamiento del Hotel Portal de Reyes, que tiene una parte subterránea, para lo cual casi no fue necesario excavar. Resulta que el terreno original de la casa, tenía una mitad en la meseta y la otra fuera de ella, es decir metros abajo, lo que se aprovechó para la parte subterránea del estacionamiento.

Si alguna vez llega ahí, luego de dejar su automóvil, debe ascender en un elevador, con esta acción, está usted subiendo, del nivel del río, a la Meseta del pueblo de San Juan del Río.

Ilustro lo escrito con algunas fotografías de Google Earth. Tomadas desde la meseta. La flecha roja indica cuando el terreno desciende.
Allende, viendo al SUR.


Galeana. vista al sur.
Av. Juárez, viendo al poniente.
Hidalgo, vista hacia el norte.
5 de Mayo, viendo al norte.
Álvaro Obregón, vista al norte. 


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EL CHICHIMECA AL SERVICIO DE LA COMUNIDAD

Dado que últimamente, por cuestiones de trabajo ha descendido mi producción, en vacaciones espero reponer un poco, estén pendientes de las publicaciones, al menos por un tiempo serán más continuas.  

Por lo mismo, tampoco había comentado que en días pasados el blog llegó a 20,000 visitas. 


Había preparado para celebrar, una entrada en la que iba a presentar dos fotografías antiguas, no vistas hace muchos años por aquí, pero me las ganaron los vecinos y ya las mostraron así que para no repetir, las publicaré más adelante para comentarlas, ambas tienen detalles importantes, sobre todo la del Jardín Madero. (Pocas páginas publicamos historia “nueva” de San Juan del Río, para que andemos en los mismos temas al mismo tiempo, así que las guardo para más adelante)




Gracias a todos los lectores, algunos que dijera el buen Juan Carlos, llegan aquí por accidente, y a los leales amantes de nuestro pasado, por hacer posible llegar a esa cifra. No omito comentar que la entrada más leída es la de las Poquianchis, pero ya otras están aumentando su número. En países ya me estanqué, solo tengo visitantes de 49 naciones y  tiene meses que no llega nadie de alguno nuevo.  No se olviden, dense sus vueltas y compartan.   __________________________________
Al Lic. F. Pájaro, comentarle, que la casa que aludió en su gustada columna hace algunas semanas, en la calle Cuauhtémoc, que dice que algo tiene, fue la sede del Tribunal del Santo oficio, es decir la Santa inquisición en el entonces pueblo, donde los pecadores sanjuanenses eran juzgados. La fachada por su rareza, es imposible de datar, pero las columnas interiores son al menos del siglo XVII, creo que el edificio no tuvo “quemadero” o sea que no se achicharró a nadie pero debió ser un lugar al menos de respeto.
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domingo, 19 de junio de 2016

Arqueología de barrio en el centro de San Juan del Río.


Arqueología de barrio en el centro de San Juan del Río.

Fotografía personal. Mayo de 2016. La obra en  proceso.
He comentado antes la permanencia de elementos arquitectónicos antiguos en las construcciones modernas, les he llamado testigos del tiempo, incluso hay una entrada especialmente dedicada a algunos de los que he ido encontrando.

para ver, dar clic  Testigos del tiempo

Hay otro concepto que he manejado, la arqueología de barrio, es decir, los elementos enterrados que de vez en cuando salen a la luz, permitiéndonos conocer diversos aspectos del pasado de nuestra ciudad.

Gracias a las obras que en días recientes ejecuta el gobierno municipal, en la plaza Independencia de nuestra ciudad, se realizó una excavación en la parte norte de la misma. En los estratos que la máquina dejó, fue posible observar algunos elementos, que nos dan luz sobre la historia de tan emblemático lugar, que traté de reseñar en la entrada de la semana pasada.


Supongo que para el momento de escribir estas líneas, la excavación ya fue cubierta, y también que a nadie se le ocurrió asomarse y observar en ella,  así que hoy les presento en mi análisis, un claro ejemplo de  Arqueología de Barrio, es decir restos que están ahí, aparentemente no dicen nada, ninguno estará nunca en un museo, pero observando detenidamente, nos muestran los casi cinco siglos de este emblemático espacio.


Se excavó, supongo que para las fuentes “danzarinas”, una trinchera semicircular, de aproximadamente 20 metros de largo por 4 de ancho y una profundidad de un poco más de un metro.

Fotografía personal. Mayo de 2016. La  trinchera excavada.
La primera sorpresa que encontramos, es que el piso original de la plaza, no es de tierra vegetal como  se supondría por haber sido jardín desde hace muchos años sino tepetate. En lo personal, siempre creí que había sido originalmente un lugar de cultivo. Parece ser que esta capa de tepetate abarca una extensa área alrededor, lo que determinó casi desde los inicios del pueblo, que está área se dedicara a viviendas y espacios público, dada su infertilidad para las actividades agrícolas.

Fotografía  y textos personales. Mayo de 2016. 
En esta plaza, durante cuatro siglos, del XVI al XX, por costumbre se estableció los domingos, la plaza de comercio local. El piso de tepetate  es la razón por la cual, se describía en textos antiguos como un lugar desolado, supongo que siempre se intentó plantar árboles, pero la pobreza del suelo solo les permitía llegar a cierta edad, después era inevitable su muerte, a ello se aunaba la falta de agua para regarlos, solo sobrevivían los que resistían hasta las lluvias.

En la fotografía del siglo XIX se demuestra esto: se observan pocos árboles y muchos puestos. Seguramente en ese año, la superficie era la original, es decir vil tepetate, lo que además haría polvoriento el lugar.
Otro aspecto que se puede observar en la trinchera es la transformación que sufrió el lugar, en el siglo en el último tercio de ese siglo, cuando la administración municipal emprende la construcción del entonces llamado “Jardín". Puede verse una capa de tierra vegetal, seguramente para cubrir en lo posible el tepetate.

Fotografía del siglo XIX.
Cuando observé por primera vez  la excavación moderna, me llamó la atención que esa tierra vegetal penetraba dentro de la línea del tepetate, en ciertos tramos, pero siguiendo formas no naturales. Poco tardé en darme cuenta que eran las cepas excavadas para plantar los árboles y que tuviesen un poco de tierra fértil.  Las cepas son de varios tamaños y deben haber sido una línea continua, que confluía  desde las orillas al centro del jardín.

Fotografía  y textos personales. Mayo de 2016
En algún momento posterior, la totalidad de la plaza fue empedrada, y se formaron callecitas transversales que confluían al centro de la misma. Este empedrado sobrevivió hasta la década de 1960. Quienes la vieron me dicen que era muy irregular, ya que por no poder hacerlo hacia abajo, muchos árboles echaban raíces a los lados, aprovechando la delgada capa vegetal.

Los árboles y plantas debieron cambiar diametralmente el espacio, máxime que en la década de 1880, se construyó la fuente y  el riego que se les podía dar, permitió que en varios momentos de su historia, el jardín estuviera profusamente arbolado. Sin embargo, el suelo de tepetate siempre les daba caducidad a los fresnos y algunas especies de coníferas que son los que me dicen que eran los más abundantes, pero igualmente solo vivían hasta cierto punto, debió ser una labor constante el retiro de los árboles muertos y su sustitución por nuevos ejemplares. No he podido hallar datos de las bancas que debió tener, seguramente fueron inicialmente de madera y luego de granito y fierro colado, como se ven en la actualidad.

Un dato curioso que me dicen, es que la plaza no era completamente plana, sino que de sus orillas, hacía una ligera elevación hacia el centro de la misma.  No hay elementos para saber si esa formación era natural o la construcción, primero de la columna y luego de la fuente, se realizó  en suelo alto natural, o fue hecho exprofeso.

Lo que casi no hay en la trinchera excavada son piedras bola de río, que eran las que se utilizaban en tiempos antiguos para el empedrado. El municipio, ahora sí que previsor, en la década de 1960,  al trazarse la actual Plaza independencia, debió evitar que quedaran enterradas y las aprovechó para  otro lugar. Seguramente fueron destinadas a alguna calle cercana.
En esa década, específicamente en 1963, al mudarse los comerciantes al entonces flamante mercado Reforma, se emprendió el trazado de la actual plaza. La acción principal, fue elevarla, del nivel del suelo de las calles aledañas, a unos 60 centímetros arriba, que era la altura que ya tenían la fuente y el basamento de la columna.

Fotografía  y textos personales. Mayo de 2016. Rellenos
Fotografía tomada de los calendarios de la CANACO, crédito a quien corresponda. Lado poniente de la plaza algunos años antes de que se elevará su altura  en unos 60 cm.
Para poder nivelar el jardín, se recurrió, según se ve también en la trinchera, a rellenar el espacio con todo el material posible, ahí se ven igual, piedras labradas, seguramente de construcciones derrumbadas de otro lugar, tabique antiguo y nuevo, y finalmente, se aplanó todo con una línea de tepetate moderno.

Me cuentan que fueron removidos muchos árboles, algunos muy grandes, pero ninguno centenario por las razones ya expuestas, para entonces, se habían sembrado algunos “truenos”  que sobreviven en la actualidad en las orillas oriente y poniente. Pensaba yo que por el tamaño de su tronco eran originales del viejo jardín, pero me aclaran que no. Solo se dejaron unas breves jardineras y se instalaron nuevos árboles de ornato. El nuevo piso, elevado se cubrió con adoquín de cantera rosa y algunas líneas de cantera negra.


Imagen de Google Earth, 2016. Los árboles sobrevivientes.
La Plaza resultante, se ha conservado hasta nuestros días, se han ampliado y elevado las jardineras, han cambiado los árboles y plantas de ornato, la iluminación y bancas. Se reforzó la columna y regresó el águila. Mismo adoquín, con algunos adornos.



Fotografía de 1970 del DETENAL.  Casi recien estrenada. Las esquinas más oscuras son las jardineras originales. Las líneas centrales  en gris, es la cantera negra.  Los puntos al oriente y poniente son los árboles sobrevivientes a la remodelación y que actualmente todavía se conservan.

Decía en la entrada anterior que esperaba que la remodelación emprendida en días pasados fuera exitosa y se replicara en el otro extremo de la plaza y hubiera otra excavación, a ver que sale del otro lado. Supongo que algunas otras sorpresas, del lado sur confluía uno de los viejos arroyos,  (hoy calle Vicente Guerrero) y por ahí debió llegar, del jardín del Sacromonte,  en forma subterránea el agua que alimentaba la fuente.

Espero les hayan gustado las conclusiones de esta arqueología de barrio.
Fotografía personal.Ingenio Sanjuanense
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EL CHICHIMECA AL SERVICIO DE LA COMUNIDAD
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Como muchos saben, la ciudad celebra su feria tradicional en estos días. Este año no he invitado a eventos, porque están entregando impresos en todos lados y hay para todos los gustos, hasta culturales. Hoy domingo se inauguró la exposición de pintores locales, y la de la historia de la feria, no pude asistir, pero en cuanto pueda voy por unas fotos y les cuento.

También se viene la premiación de los Juegos Florales, no ganó mi gallo en ninguna de las categorías, pero en una ganó un buen amigo, Pablo junco y en otra,mi sobrino Arturo Hernández, no conozco las obras, pero sí sus trayectorias y creo que son dignos representantes de la lírica local. Del ganador en la categoría nacional luego les comento.

SECCIÓN COMERCIAL:

¿Quién en su lejana juventud o niñez no se aventó en este local un delicioso "Esquimo"? o un licuado e igualmente, por consejo de su mamá pedía que se lo dieran con dos yemas de huevo? 

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jueves, 20 de agosto de 2015

San Juan el más grande de los hombres. Los barrios 8 (final)


El Barrio de San Juan
Ante el hecho de que ha desaparecido gran parte de la documentación del periodo virreinal temprano referido a nuestra ciudad, debemos para ubicar datos de sus primeros años, apoyarnos en fuentes colaterales.



Fotografía Personal. El San Juan Bautista de Mariano Perrusquía, con el logo "este es el cordero de Dios".
Una de ellas, la Relación Geográfica de Querétaro, del año de 1584, describe el pueblo se  fundó un 24 de junio, día de San Juan Bautista, sin aclarar el año.  Descartado documentalmente que haya ocurrido en 1531 y sin mayores elementos, se calcula que dicha “fundación” ocurrió en la década de 1550.

Aunque la bonita leyenda de la fundación da una detallada imagen de lo que supuestamente sucedió, una teatral ceremonia, llena de barrocos elementos, en realidad todo indica que simplemente, al recibir los Indios de Jilotepec algunas mercedes de tierras para cultivo en la zona, por parte del Virrey,  a condición de que las trabajaran para abastecer a los viajeros del incipiente camino Real, se establecieron cerca del antiguo puesto defensivo de los aztecas llamado Iztacchichimeca, todo ello sin mayor ceremonia, simplemente llegaron, hicieron el acondicionamiento del lugar y empezó la vida del nuevo poblado.
Fotografía personal, el actual templo, en el mismo lugar de la primitiva capilla, el espacio de la plaza y el cementerio ahora ocupado por la calle del frente y el actual jardín.

Dado que las tierras otorgadas estaban ya rodeadas por propiedades españolas, solo les quedó un pequeño tramo en declive, desde lo que hoy es el cerro del Pedregoso, en una loma que hacia el poniente desciende hasta el río, establecieron lo que se supone fue el primigenio núcleo habitacional: el pueblo de Indios de San Juan del Río, en el único espacio plano de los alrededores, un “llanito” que abarca la zona de la hoy Plaza de los Fundadores.

Aunque en la actualidad no se conciba, por el declive mencionado, toda la zona era surcada por infinidad de arroyos, que el trazo urbano ha disimulado, incluso uno de los más grandes es la actual calle Rayón y del pequeño cuadrado partían otros, hoy ocultos por las calles de Abasolo y Matamoros. Entre ellos se establecieron algunas chozas dispersas,  rodeadas por sus milpas.

Con el aumento de la población en el fértil valle, al centro del espacio plano, se estableció una capilla para el culto católico que tras varias remodelaciones y ampliaciones resultó en el edificio que hoy llamamos templo de San Juan Bautista. Igualmente desde sus inicios, su entrada con vista al poniente tenía al frente un espacio irregular llamado Plazuela de San Juan Bautista, compartido con un cementerio exclusivo para los indios. (Los pocos españoles se sepultaban bajo el piso del templo). Esta plazuela, estuvo rodeada desde siempre por una barda atrial, de material sólido.

Por norma, en las aceras circundantes a esa plaza debieron estar las casas de gobierno de los indios, las viviendas de los principales y el edificio de la administración virreinal, aunque este, si estuvo aquí, cambio pronto al camino Real. No hay datos de ninguno, lo que si estuvo en la acera oeste, fue la casa cural, en un terreno que ocupaba toda la cuadra, fue un edificio con portal.

Cuando se tuvo necesidad de dividir la administración en barrios, a este por ser el original de la fundación, se llamó de San Juan, por ser el correspondiente a la fecha de la fundación, el 24 de Junio, día de San Juan Bautista.
 
El Profeta
Imagen de Internet. Bautismo de Jesús por su primo Juan.


Tradicionalmente, se festeja en la religión cristiana el 24 de Junio como el nacimiento de San Juan Bautista, exactamente 6 meses antes de navidad porque se menciona que su madre, Santa Isabel, tenía seis meses de embarazo cuando a la virgen María un ángel le anunció que sería madre del Mesías. Siendo ellas primas, también Jesús y Juan lo fueron aunque el último inició antes sus prédicas e instituyó entre sus seguidores la ceremonia que antecede al hoy sacramento católico del bautismo. Acostumbraba bañar a sus seguidores en los ríos. Por eso se le llamó Juan el Bautista. Se le considera Profeta, es decir, de los que precedieron la llegada del Salvador de la Humanidad, el Mesías.

Ya adultos, un día se encontraron cerca del Río Jordán, Juan lo reconoció como tal y anunció su destino con estas palabras “Ecce agnus dei” que significa “este es el cordero de Dios” (... que quita el pecado del mundo) augurando que un día sería ofrecido en sacrificio para salvar a la humanidad. En reciprocidad Jesús se refirió a él como el más grande de los hombres con estas palabras “De cierto os digo: Entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista; pero el más pequeño en el reino de los cielos, mayor es que él".
A partir de entonces. La historia de Jesús es conocida, Juan continúo su prédica errante hasta morir decapitado. Por su condición de vagabundo se le representa cubierto con una túnica de piel de camello y una vara de carrizo. En las imágenes se le agregan símbolos como un cordero, un libro y en diversos soportes sus  proféticas palabras.
Como vemos, elementos atractivos para los indígenas no faltan en la historia e iconografía de este santo, que les correspondió por patrono a este barrio y de ahí se extendió el culto, en la humilde enramada que fue la primera capilla, al monumental templo basilical que hoy preside, en el altar mayor y en el nicho del frente.
Ayala, basado en Martínez de Salazar  nos describe el barrio así:
“El Barrio de San Juan está al norte del de San Miguel, y al poniente del de San Marcos, calle de por medio, en el cual está situada la iglesia de los naturales y la casa cural. Al frente de la puerta principal de la iglesia de los naturales, hay una plazuela que tiene la figura de una escuadra, en la que haya otras buenas casas. Este barrio se compone de 14 manzanas bastante dilatadas, que aunque hay algunas cuantas entre ellas,  las más presentan figuras extrañas.”
También menciona que hay algunas calles retorcidas en este barrio, como la de Zaragoza, es un error doble: Esa calle no pertenece a este barrio y lo que el escrito en que se basó menciona, es que son las cuadras las que no son cuadrilongas sino que presentan figuras diversas, como podrán observar en el mapa que presento.
Los límites actuales del barrio estarían delimitados así: al norte con el Barrio de San Isidro, (su barda) al oeste, por el río, al sur con la calle Abasolo (antigua de la Salitrera) y al este con la calle de Rayón. (Antigua de Don Eusebio)


Fragmento del mapa de Ignacio Pérez, en rojo, el área del Barrio, nótese la forma retorcida de la mayoría de las cuadras que lo componían.

Con la pronta llegada de habitantes al centro del pueblo, los indios poco a poco perdieron sus propiedades ahí, lo que nunca permitieron fue que se apropiaran del templo, siempre perteneció a la republica de indios. Entrado el siglo XVIII, en la extraña dualidad que se dio en la zona, mayormente habitada por  mestizos y españoles, pero con el templo propiedad de los indios, se motivó la construcción de otro. No es como se dice por ahí, que de inicio hubo uno para indios y otro de españoles, para no mezclarse. El templo original era de uso común pero propiedad de los indios y el crecimiento de la población no indígena motivó lo que parece hoy una separación racial, que en los hechos ocurrió pero no fue intencional, los indios siguieron en su templo y los españoles se fueron al otro, pero ninguno con exclusividad real.
Fotografía personal. Interior del templo de San Juan Bautista, en el altar mayor, el Santo.

Existiendo ya los dos templos, la influencia de los indios por su gran número siguió, los sacerdotes tenían algunas deferencias para con ellos. La principal: que las misas, que en esas fechas eran en latín, a los indios les eran dichas en su idioma, el otomí y entre los requisitos que había para ser sacerdotes en este lugar estaba que hablaran dicho idioma o estuvieran prestos a aprenderlo.
Con el transcurso de los años, los habitantes no indios del barrio, tuvieron el gentilicio de “Sanjuaneros” que después se aplicó a todos los habitantes del pueblo, así eran conocidos en otros lugares, el actualmente utilizado “sanjuanenses” apareció ya bien entrado el siglo XX. Antes todos fueron sanjuaneros.
Sin documentos que avalen lo que parece evidente, que el templo siempre estuvo dedicado a San Juan Bautista, a finales del siglo XVIII, en la última remodelación mayor, se colocó en el altar principal la estatua de este santo, obra del máximo escultor sanjuanense, don Mariano Perusquía, de renombre en todo el virreinato.  

Pasaron los años y el edificio cambió varias veces de nombre: “el templo” “el de los naturales” “el de Sagrado Corazón”, en el cementerio se conservaba una cruz en un pequeño monumento, que se decía era de la fundación.

En el siglo XIX, la vieja plazuela de San Juan Bautista perdió la casa cural, transformada un tiempo en Casa municipal, luego se eliminó el cementerio y se transformó en jardín "para solaz y esparcimiento" con quiosco incluido y se cuadraron las calles de alrededor, ampliando el área pública.
Mapa de Guadalupe Perusquía , 1864, (casualmente hijo del escultor Mariano Perusquía)  el área nombrada aquí como "Plazuela", corresponde a la de San Juan Bautista, hacia la parte de abajo, el monumento de la fundación, a la derecha, la casa cural, con su portal. La acera norte fue modificada y el portal derrumbado.
 

Imagen de Google Earth, el área de la plaza, tras haber sido "cuadrada" a finales el siglo XIX.

El siglo XX contempló la caída de la barda atrial, para que frente a la portada del templo pasara una calle que condujera a la estación del Ferrocarril, llevándose de paso la cruz de la fundación y al jardín le apareció el nombre de Madero. Asimismo cayeron la Puerta de San José y la otra barda atrial que adornaban este templo en su lado sur.
 
En la actualidad, el único recuerdo de este barrio es el templo. En el jardín al frente, un monumento recuerda a los “fundadores” según la leyenda,  sustituyendo al que desapareció. ( aunque parece  que se equivocaron, el monumento original estaba en el lado de enfrente)  Un buen día se colocó en uno de los hasta entonces vacíos nichos de la portada una estatua “de intemperie” en cantera de san Juan Bautista. Desde arriba, el más grande de los hombres, contempla lo que fue su original barrio.

 
Fotografía personal. La nueva estatua, viendo a su barrio.

Con esto termino el recuento de los barrios antiguos. Vuelvo a aclarar que son los de la época virreinal, no los del siglo pasado, aclaro también que es una investigación personal con los pocos elementos disponibles hoy y puede tener correcciones, sobre todo en los límites de los barrios. Por la época que se detalla, los elementos de la religión cristiana se entremezclan con la historia y hubo necesidad de hacer algunas descripciones religiosas, sin que esto signifique alguna tendencia, recuerden que este blog es público, laico y gratuito. Para los que acceden por primera vez,  son 8 barrios los que se abordaron, pueden buscarlos en este espacio.

Un saludo al erudito “sanjuanero” Fernando Roque, esperando se restablezca pronto.