sábado, 3 de enero de 2015

El plano de un sanjuanense


El plano de  Guadalupe Perrusquía, 1864.

Este plano es verdaderamente importante, ya que de los conocidos, es el único del que estoy cien por ciento seguro fue elaborado por un sanjuanense, el Dr. Guadalupe Perusquía,  vecino de la entonces calle de Don Esteban. De él también ya he referido su biografía en otra entrada, hoy me limito a la descripción del documento.

Para más información dar clic aquí.  Don Guadalupe Perrusquía
                                                              El último imperialista


Teniendo cualidades artísticas y tomando como base el plano de Chambeau, en 1864 (este sí está fechado) y probablemente el de Salazar, nos legó don Guadalupe, un bello plano en color, elaborado y rotulado a mano, en escala antigua, de 1 a 600 varas,  titulado “PLANO DE LA CIUDAD DE S. JUAN DEL RIO. 1864" . (Aunque modestamente, don Guadalupe aclara en una sección del mismo, que es una copia del de Chambeau, creo que en realidad lo supera ampliamente en calidad artística y detalles)

Plano de Guadalupe Perrusquía, 1864
Esencial  es  también para la historia de nuestra ciudad ya que tiene los nombres antiguos de todas las calles de entonces, básicamente lo que hoy es el centro histórico. (En él se basó Rafael Ayala para la nomenclatura antigua en su obra “San Juan del Río, Geografía e Historia” de 1971)

Marca además varias calles que ya han desaparecido, los caminos que salían de la ya ciudad, cuya división para entonces ya no era en barrios, sino en 11 cuarteles, cada uno en diferente color, señalado en números romanos. Indica, además del área urbanizada y aún dentro de ella, las tierras de labor, huertas y solares. (Baldíos)

El dato resaltante sería que la plaza Principal (Hoy Plaza Independencia) se llamaba en ese entonces (creo que nadie lo había mencionado) y supongo que solo temporalmente: Plaza de la Emperatriz, en referencia obvia a su Graciosa Majestad, Carlota I, la que nunca vino a San Juan, pero que recibió todos los honores e igual graciosamente los declinó. Este Plano, fue elaborado antes del 16 de noviembre del año mencionado, porque es la fecha en que se dedica.

"COPYA
   por
   Guadalupe Perusquía
   sacada del levantado por el Capitan
   Mr. Chambeau"

También son importantes las firmas que contiene, de Don Guadalupe Perrusquía, artísticamente plasmada y de Manuel Domínguez, su hijastro y por entonces prefecto político de la ciudad.

Con este plano, termino la serie, el otro  que completa el pókar, como ya dije es el de Ignacio Pérez, de 188? Especialmente recomiendo su revisión a los que quieren conocer la historia de nuestra ciudad, ya que es el más completo, por su conservación, artísticamente elaborado, detallado al máximo y rotulado completamente, lo que permite apreciar todos los detalles y nombres de las calles. Los de Chambeau y Perrusquía son históricos y valiosos, pero no igualan su abundancia de detalles, colorido y resolución.  Posteriormente me referiré al de 1901, que como dije, parece una copia inacabada al lápiz de éste, solo actualizando algunas calles.

(Para ver más del plano de Ignacio Pérez, dar clic en el siguiente enlace:  El Plano de Ignacio Pérez
 Dejo también para más adelante las reseñas particulares de los detalles de los planos.

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De esta manera, con la presentación pública de estos documentos  -no digo inéditos porque fueron elaborados aquí, pero se los llevaron y no regresaron- que no habían sido vistos en nuestra ciudad en los años recientes, (y quiero insistir que creo que ningún sanjuanense vivo en la actualidad los conocía) un servidor, redactor único de este blog agradece a todos y cada uno de los que una o muchas veces se han asomado a él y se han interesado en la historia no tan escrita de San Juan del Río. Sé que 5000 visitas no significan nada en los medios actuales, pero para un blog de historia local, acotado a un público reducido, son muchas y como dije hace ya un año y medio, para mí uno solo es valioso, imagínense 5000.

Espero, por la importancia de los documentos presentados, en caso de que se use esta información para alguna otra publicación, no sé, El Sol de San Juan o los vecinos de San Juan del Río en el Tiempo, se me mencione por la primicia de su difusión, esto no por ego, sino para un asunto en el que necesito dar a conocer algunos merecimientos y espero compartir en detalle en próximos días.
Como había prometido, con estas entradas, abato un poco el rezago que a últimas fechas había tenido, ahora sí no voy a prometer regresar a la etapa prehispánica que no he podido, por andar cumpliendo temas que me piden. Hasta la próxima, espero les haya gustado la serie. 
Se agradece también a la página vecina por habernos hecho llegar, de manera indirecta, un libro difícil de conseguir, para la colección.

Un plano en Francés

Continúo con el póquer de planos..

 2.- Mapa de Mr. Chambeau, 1863-1864


En la misma entrada del mapa de Ignacio Pérez ya había mencionado que para su elaboración se basó en los elaborados durante la intervención francesa, por don Guadalupe Perrusquía y Mr. Chambeau, “Captan” ayudante mayor del 99 de línea. Este mapa era conocido en la ciudad solo por las referencias de Ayala pero creo que ningún Sanjuanense vivo lo ha visto y no está tampoco en algún libro al menos reciente. Hoy, se los presento, agradeciendo las gestiones de Mendoza.

Aunque no está firmado, otra vez supongo que por estar rotulado en francés, es el de Chambeau, que formaba parte del contingente militar (el 99 de línea) establecido por los franceses en su incursión previa a la llegada de Maximiliano, por ello su datación estaría entre 1863 y 64. (Mr. Chambeau era francés, es lo único que he podido averiguar de él)

(para más información dar clic aquí.Ver el plano de Ignacio Pérez
Encabezado del plano de Ignacio Pérez, la referencia de los planos en los que se basó


El plano de Chambeau, casi al centro, marcado con letra A,  el cuartel.


No hay mucho que detallar, solo que presenta la particularidad de estar trazado de manera muy esquemática, seguramente con los propios instrumentos de dibujo utilizados para los planos de campaña. Abarca un área menor que el anteriormente mencionado, básicamente es el centro del pueblo y casi no marca nombres, la acotación se limita a 9 lugares, que por su importancia civil y militar les eran útil distinguir para fines de la campaña bélica. Las  calles no tienen nombre, solo los caminos.

Extrañamente, aunque los historiadores siempre nos han dicho que el cuartel de los franceses se ubicó en otros sitios de la ciudad, aquí se marca claramente que estaba en otro completamente diferente: detrás del convento de Santo Domingo, en un baldío en la hoy calle 27 de septiembre, entre las actuales 16 de septiembre y Cuauhtémoc, supongo que todavía era la huerta del Convento.

Distingue solo dos Plazas, la principal y la de Santo Domingo, ya están los dos cementerios  junto al río, uno de ellos el de los indios, pone nombre además a la parroquia y el Hospital. (El de San Juan de Dios)
Continuará… ( La próxima entrada otro de los planos, no visto hace mucho)

Pókar de Planos


Los planos históricos de San Juan del Río 1




Gracias a las gestiones del Mtro. Jesús Mendoza (luego explico porqué) después de muchos años de búsqueda, he logrado reunir la colección completa de imágenes de los planos de la ciudad de San Juan del Río, que abarcan desde el siglo XVIII  al XX. Son 5, cuatro de ellos perfectamente visibles, el otro por lo menos puede reconocerse.

Aclaro que, obviamente no los tengo en físico, pero sí escaneos digitales. En una entrada pasada: "El plano de Ignacio Pérez," hice referencia a casi todos, recientemente encontré un último, que parece que es una copia de aquel, pero firmado por otra persona y sí tiene algunas diferencias.

Aparte del mapa-pintura de 1590, elaborado para solicitar Mercedes de tierras, que técnicamente no era un plano, sino un dibujo para la ubicación de terrenos, no hay noticias de ningún otro que abarque el perímetro del pueblo-villa-ciudad durante la época colonial, supongo que se hicieron  pero por alguna razón no se conservó para la posteridad ningún documento que contenga uno o un dibujo o esquema que describa el área de manera total o parcial en el periodo mencionado.  Así que considero que la que presentaré sería la colección completa de todos los planos antiguos hasta hoy conocidos. 3 de ellos son mencionados por Ayala, le faltaron el más viejo y el más nuevo de los aquí contenidos.

Como había prometido si se llegaba a las 5,000 visitas en estos días de vacaciones, iba a dar a conocer un documento no visto recientemente en San Juan, hoy cumplo, no con uno sino 2 y otro parcialmente. A continuación sus detalles y la imagen.

1.- Plano de ¿Martínez de Salazar? El plano (propiamente dicho) más viejo conocido de San Juan del Río.


Desde hace algunos años he conservado la imagen de un plano, obtenida en Internet por un usuario sanjuanense llamado “Don Quijote”, por ser muy pequeña, no se le pueden distinguir muchos detalles. Al principio pensé que era una copia del de Ignacio Pérez, pero en blanco y negro, pero había ciertos puntos (tenía unas letras minúsculas en ciertos lugares y una línea oscura junto a algunas de las calles) que me hacían dudar. Nunca pude dilucidar nada por la poca definición hasta hace poco, revisando la biblioteca personal, en un libro (que tenía ahí también desde hace años) encontré la misma imagen, todavía no completamente definida pero a la que sí se le pueden distinguir particularidades.
Imagen tomada de Internet del usuario "Don Quijote", compara imágenes de la ciudad.
En el libro está fechado en el año 1793, dice el autor que su fuente es la Presidencia Municipal. Por el año, el plano debió ser parte del informe presentado en 1794 por Don Pedro Martínez de Salazar, Subdelegado Político y Autoridad del Pueblo, al Virrey Revilla Gigedo ya mencionado en una entrada anterior. Supongo por la fecha y su puesto, que fue él quien lo elaboró. Se sabe que se hicieron tres ejemplares del Informe, al menos uno se acompañaba de planos, en el Archivo General de la nación está uno. Creo - insisto, solo por la fecha- que el plano de la jurisdicción y el plano del pueblo son parte de ese Informe. Creo que en el Archivo Histórico Municipal, estaba hasta hace algunos años al menos una copia fotostática, que sí los tiene y de ahí se tomó para el libro. Ignoro su paradero actual.

Está elaborado en papel europeo común, a una sola tinta. Abarca todas las pocas cuadras que tenía el pueblo, se puede observar que marca el Puente de la Venta, lo que lo sitúa después de 1711, y todavía no están los panteones junto al río, lo que indica que es anterior a 1845.  Tiene legibles algunos nombres de calles así como el río, el cerro del Calvario y la salida a México. El autor tuvo el detalle de dibujar los árboles en varias calles. (es la línea negra que distinguía en la imagen de Don Quijote) Marca con letras minúsculas de la a hasta la e, la ubicación aproximada de los barrios que lo componen, solo los cinco del área urbana, faltan los tres de la periferia) No puedo dar más datos por falta de definición. (Tengo yo una copia del informe de Salazar obtenida de otra parte, pero no contiene el plano)
Para ver más sobre Martínez de Salazar, dar clic aquí : La maldición de Salazar


Roté la imagen de manera transversal para ubicar su parte superior al norte; de las grandes diferencias que se pueden notar serían que el terreno de los panteones está completamente baldío, el cerro del Calvario era muy visible entonces en la zona sureste de la ciudad, no existía el Panteón de la Santa Veracruz, al oeste las casas aún no llegaban a orilla del Río, el cruce de 6 calles en la hoy imposible esquina de Morelos con Pino Norte. (en realidad ese cruce sería en la actual en Alfonso Ballesteros con Pino).

Este plano, como supongo que es conocido por algunos sanjuanenses, no forma parte de los que prometí dar a conocer, si algún día lo hallo cien por ciento visible, prometo también difundirlo, pero es importante por ser el más antiguo de los elaborados en San Juan del Río en los siglos XVIII Y XIX.

 Continuará… ( la próxima entrada ahora sí, uno de los planos no visto hace mucho)
Y ya hay más de 5000 visitas.

jueves, 25 de diciembre de 2014

El regreso de la Relación Geográfica de Querétaro


Hace muchos años…

El libro
Luego de salir de Querétaro, tras su redacción hace más de 432 años, como respuesta a un cuestionario enviado por el rey de España a los jefes políticos de las jurisdicciones de los virreinatos para que, de manera documental dieran cuenta de los aspectos más importantes de cada una de ellas, volvió  de manera pública a su lugar de natal la llamada "Relación de Querétaro", en forma de facsímil editado por el gobierno del estado de Querétaro.

Su nombre correcto es “ Relación Geográfica de Querétaro,” forma parte de un grupo de documentos similares de finales del siglo XVI, elaborados por los alcaldes mayores, contestando un cuestionario anexo, que fue común, sobre la historia, límites, autoridades,  habitantes, caminos, cultivos, actividades económicas, etc,. Lo que convierte a cada una en el documento primario más importante para la consulta de la historia colonial temprana de cada lugar relatado.

Todas las Relaciones se enviaron como informes oficiales a España, donde permanecieron muchos años y tuvieron una serie de traslados a  diferentes ubicaciones y bibliotecas. Varias terminaron en manos de coleccionistas particulares. Un paquete de ellas fue adquirido por una universidad estadounidense, entre ellas se encontraba la de Querétaro.
No hay un dato específico de cuantas Relaciones se hicieron, hoy se conocen 209, entre ellas 168 son de la Nueva España y hay por lo menos otras 29 perdidas.

Específicamente, de la que hoy nos ocupa, el Alcalde Mayor de Jilotepec, Hernando de Vargas, al recibir la orden y la “instrucción y memoria de las relaciones que se han de hacer para la descripción de las Indias” es decir el cuestionario a contestar, comisiona a su escribano, Francisco Ramos de Cárdenas, quien armado de paciencia y un sinfín de informantes se dio a la tarea de redactarla. De acuerdo a los estudiosos, fueron al menos 2 ayudantes quienes en realidad plasmaron, del 20 de enero al 30 de marzo de 1592, en 31 fojas útiles, además de las tres del cuestionario, la visión conjunta de indígenas y españoles de lo contenido en tal espacio Geográfico. La relación se acompañaba de un mapa, desgraciadamente perdido que contenía los nombres de las poblaciones.
Por su calidad de Autoridad, Ramos de Cárdenas incluyó una completa descripción del territorio, población y gobierno, apegándose lo más posible a la realidad, pero sin olvidar que por ser oficial, tenía que ser muy cuidadoso en los aspectos que plasmaba. Siendo en tal fecha, Querétaro y San Juan del Río, los dos pueblos más importantes de la jurisdicción, todos los datos que de ellos se dan en las fojas de la Relación, constituyen una valiosa fuente de información histórica y sin duda alguna, por su contenido, extensión, autenticidad y significado,  es el documento más importante para la historia de Querétaro hasta la actualidad.

La información de la época en que fue realizada es la más fidedigna que se pueda hallar. En lo que respecta a tiempos más antiguos tiene inconsistencias, sobre todo en la oscura época de la fundación de Querétaro y San Juan del Río, para la cual  Ramos tuvo que hacer uso de informantes, es decir los más viejos de las comunidades, así como para los nombres de los pueblos y lugares, que oficialmente estaban en náhuatl, pero sus habitantes era otomíes que ya no lo dominaban. Las supuestas fundaciones ocurrieron cuando el dominio azteca  era reciente y su idioma muy extendido aun en las otras etnias, pero para 1582, ya no lo era y  la lengua otomí se imponía.
Detalle importante de la Relación es que no menciona fechas de las fundaciones, algunos dicen que se le olvidó a Ramos, yo supongo que desde entonces  se tenía duda de la fecha exacta y no quiso poner algo que bien sabía no era confiable. (Además, los documentos que mencionan las fundaciones de San Juan del Río y Querétaro en 1531, tardarían más de un siglo en aparecer, es lógico que no lo mencionara)

Como dije al inicio, desde su elaboración jamás ha vuelto físicamente el documento a Querétaro y por su importancia y antigüedad, desde siempre su revisión ha estado vedada al público en general, incluso, dentro de los investigadores, solo los de alto nivel pueden acceder a él.

 2 tipos afortunados


Los autores a los extremos, al centro, otro historiador, Andrés Garrido

Afortunadamente para nuestra historia, dos de ese tipo de investigadores, convergieron y estuvieron disponibles en Querétaro hace un par de años y en ahora sí una acertada decisión gubernamental, se les dio la tarea de preparar una edición facsimilar de la Relación para su edición y difusión por parte del Fondo Editorial Queretano. Creo que David Wright y Juan Ricardo Jiménez Gómez, de reconocida trayectoria académica y editorial, nunca tuvieron una labor más grata, sin temor a equivocarme, merecidamente ambos culminaron una labor de ensueño para todo investigador de la historia queretana: la edición facsimilar de la Relación.

Del primero, David Wright, ya había hecho mención en entradas anteriores. (Ver "La fundación según la Relación" ) Por el año de 1991, empecé a leer sus obras, iniciaba en solitario, (él, no yo) una labor que parecía condenado al fracaso: el estudio de los años iniciales de la historia local, sin tomar en cuenta las leyendas y fechas que siempre se habían tomado como ciertas, iniciando así una corriente crítica que hoy es norma fundamental, dejando por lo menos en calidad de trasnochados a todos aquellos que todavía mencionan sin fundamento las legendarias fundaciones de San Juan del Río el 24 de junio de 1531 y la de Querétaro un mes después.
En aquella obra, referida precisamente a la Relación de Querétaro, daba cuenta de las peripecias del documento, desde su llegada a España en 1583, su integración a un cuerpo único que poco a poco se fue diluyendo en distintos archivos y bibliotecas hasta su compra, en conjunto con otras 40 por el estudioso mexicano Joaquín García Icazbalceta en 1853, que las hizo volver  nuestro  país.  De ahí se hicieron las primeras ediciones impresas. (Orozco y Berra, 1864, Primo Feliciano Velázquez, 1896) Al morir, sus descendientes venden la colección a la Universidad de Texas en 1937, incluida la nuestra.

Recuerdo que Wright decía que en 1987, había tenido el honor de devolver a Querétaro, aunque fuera en copias fotostáticas, facilitadas por Héctor Samperio, después de siglos, su Relación Geográfica. Hoy ese honor lo magnifica devolviendo algo más que copias. Se lo merecía por su labor académica y de investigación en varios estados, incluido Querétaro. Hoy se desempeña en la Universidad de Guanajuato. Se me olvidó mencionar; es estadounidense, pero lo que no debe olvidarse es  que es una de las personas que más ha aportado para el conocimiento de la historia colonial temprana del centro de nuestro país. Tengo casi todos sus libros, espero pronto poder dedicarle una entrada a ellos.

El segundo investigador, Juan Ricardo Jiménez Gómez, queretano, Doctor en Derecho, pertenece también a la corriente crítica que hace unos veinte años inició el estudio objetivo de la historia temprana de nuestro estado, que hoy es la norma para todo historiador local. El primer libro que leí de él, hace más de diez años fue el  legendario “Mercedes Reales en Querétaro” que de golpe y porrazo, sin proponerlo, abrió una veta amplísima para el estudio de los lugares y las personas en nuestro estado en el lejano siglo XVI, tan sencillo era el tema que a nadie se le había ocurrido: reunir un corpus de documentos relativos a las primeras mercedes de tierras otorgadas en Querétaro.
Posteriormente se ha dedicado al estudio de documentos especialmente lo relacionado a temas jurídicos y legislaciones, logrando desde hace varios años una producción constante de textos impresos, gracias al patrocinio del Instituto de Estudios Constitucionales. Siendo la Relación Geográfica de Querétaro, de origen, un documento oficial, quién mejor que él, que ha abordado tan profundamente la legislación queretana de todos los tiempos para la edición que hoy nos ocupa.  Su obra espero igualmente abordarla próximamente en otra entrada, también tengo muchos de sus libros.

 EL REGRESO.


Así, el día 19 de Junio de 2014, en la ciudad de Querétaro, con la presencia del gobernador del estado y personalidades diversas, los, en este caso editores (el autor es Francisco Ramos de Cárdenas, escribano Público de la Provincia de Jilotepec) en un acto solemne  presentan el libro “La Relación Geográfica de Querétaro,  de 1582 Facsímile”.


La audiencia, creo que a ellos sí se los regalaron, solo reconozco a Loyola

Para quienes, aun empíricamente nos dedicamos a la investigación, es realmente importante esta edición, baste recordar que lo que se hace con esos documentos es paleografiarlos, es decir, pasar al español moderno lo escrito o lo que se quiso decir, especialmente difícil porque cada escribano lo hacía de acuerdo a sus propios convencionalismos, que no siempre eran comunes a todos, igual ocurre con quienes los interpretan, así que cada versión moderna es ligeramente diferente. Desde hoy, se puede observar, en claras fotografías, la escritura original, y quién sabe, a lo mejor se puede hallar algún detalle que pasaron por alto los pocos que hasta hoy la han tenido frente a sus ojos.

Epílogo: 

En esas de andar siempre de metiche, el libro se presentó en Junio, pero no salió a la venta hasta este diciembre, exactamente estaban abriendo las cajas enviadas por la editorial en la librería, cuando yo preguntaba por él, así que el primer libro comprado es el mío.

Todas las fotografías son de la página del Gobierno del estado de Querétaro. Crédito a quien corresponda.

Prometo que si en estos días llega el blog a 5000 visitas, guardadas las proporciones, yo también “regreso” a San Juan del Río un documento relativo a la historia de nuestro pueblo, en esta misma vía, no sé, de unos 150 años.....

sábado, 13 de diciembre de 2014

Juana la loca

Oleo del Maestro Armando Otero, "Juanita la loca"

Hace muchos años, no se si por disposición oficial o simplemente por cuestión de tamaño, existía una distinción de nombre en los espacios abiertos. Solo la Principal, actual Plaza de la Independencia merecía ese calificativo, el resto eran llamadas popularmente “Plazuelas”.

 Hasta finales del siglo XIX, nuestra ciudad, San Juan del Río, Qro., conservaba varios lugares públicos con esa denominación, la mayoría paupérrimos, y eran los siguientes:

a)      Plazuela de San Juan Bautista: Actual Plaza de los fundadores. La más antigua.
b)     Plazuela de Santo Domingo. Luego Jardín Leona Vicario, luego de la Mujer, creo que hoy es el Jardín del arte, está en Av. Juárez, a un costado de la Iglesia de Santo Domingo.
c)      Plazuela del Sacromonte: Actualmente la parte poniente del Jardín de la Familia, en la misma avenida Juárez.

d)      Plazuela del Baratillo: Esta en realidad no tenía espacio fijo, era una especie de ubicación del tianguis diario, así que estaba en el lugar en el que el municipio ubicara a los comerciantes.

e)      Y finalmente: la más “abandonada y alejada” de todas, la Plazuela de los trabajos:

Fotografía personal. Desde la Cuesta, abajo, en lo plano, la Plazuela Guadalupe Victoria.
Llamada después Plazuela Guadalupe Victoria, en realidad no fue construida como tal, sino que era simplemente una calle más ancha que las demás, su amplitud se debía a que en ella desfogaban en tiempos de lluvia varios arroyos, de las partes altas de las Peñitas, por las actuales calles Fernando de Tapia, (antes la Cuesta) 2 de abril, (Santa Veracruz) Reforma, (antigua de los Leñadores) incluso de Melchor Ocampo, (antes Cóporo) que pasando la parte ancha, convergían y convergen antes de llegar al Río.
Originalmente aquí terminaban los cultivos de los Indios en el sur del pueblo y donde realizaban, en plena calle, labores  adyacentes tales como el desgranado, seca de semillas, fabricación de textiles, jarcería, curtido, etc. Por esa razón se llamó  así: Plazuela de los trabajos. A principio del siglo XX se le asignó el nombre de Plazuela Guadalupe Victoria, que duró hasta hace poco. Hoy, perdió la distinción, solo se llama calle Guadalupe Victoria.
Inicialmente era más amplia que como se ve en la actualidad, se extendía al norte desde la barda trasera de la antigua cárcel y casas Reales hasta el fondo de las actuales casas de la acera sur. Al perder los indios sus propiedades comunales, a mediados del siglo XIX, se construyó una línea de casas en ambas aceras, constituyendo la actual calle, con el ancho arroyo que se ve actualmente. La humedad favorecía el crecimiento de árboles, hasta 1960 ambas aceras contenían casi cada 5 metros gigantescos árboles que poco a poco fueron talados por el municipio, siempre previsor, quitándole la belleza a un lugar, que si bien no era 100 por ciento natural, constituía el espacio urbano más arbolado de la ciudad, exceptuando los jardines del centro.

En su esquina con Allende, se ubicó la Huerta de la Viña, que durante muchos años fue la única propiedad española en este rumbo del pueblo, originalmente también era de los indios, pero había sido vendida desde siglos atrás a la familia Quesada. En medio de ambas propiedades, la española y la comunal de los indios había un canal de riego que daba servicio a ambos y cuya salida en la Plazuela de los trabajos, daba nombre a la calle del Canal, (actual Allende) porque desde ella se veía, pasando afuera de la huerta, la última de las grandes del pueblo en desaparecer, actualmente es la moderna y comercial “Plaza los Faroles” y parte del B. Hidalgo.


Comparativa del óleo de Otero, representa la Esquina de la Plazuela Guadalupe Victoria en la década de 1970, la entrada a la huerta de la viña, los árboles gigantes, Juana y sus perros, solo sobrevive el hotel.

La Plazuela, (así se le llamaba popularmente) por su antigüedad (hay referencias de ella desde el siglo XVI) tiene infinidad de historias que contar, hoy me referiré a un personaje casi contemporáneo pero que la modernidad olvidó: “Juana La loca”

A esta plazuela llegaban, por la calle de Cóporo, los habitantes de las comunidades del sur del municipio; tenía, hasta la década de 1970 muchos comercios, desde pulquerías, cantinas y el expendio de petróleo. (el diáfano, para las estufas)  Entre ellos, en la acera norte, tenía su casa y un local de venta de chicharrones, Don Toño Rico, que fue el último sobreviviente de los carniceros tradicionales del pueblo,(nunca tuvo refrigerador) quien orgullosamente, con su delantal de cuero, se ostentaba también como el último de los muchos que tuvieron el cargo de mayordomo de las fiesta religiosas.
Imagen de Google Earth.  Acera norte de la Plazuela Guadalupe Victoria, la casa amarilla con el toldo azul, era la de Don Toño Rico, afuera, la de Juana. (no estoy seguro de la antigüedad de los árboles que se ven, pero creo que son posteriores al relato) 
Fuera de su casa, en plena calle todavía completamente de tierra, había varios árboles jóvenes- jacarandas y casuarinas- bajo ellos tenía su vivienda un extraño personaje; “Juana la loca” que era una joven pordiosera algo afectada, célebre por estar siempre acompañada por una multitud de perros, obviamente callejeros a los que alimentaba con sobras que recogía durante el día en incursiones por varios rumbos de la ciudad. Lo de vivienda es un decir, al llegar la noche simplemente colgaba algunos trapos de los árboles y se disponía a descansar, protegida por los animales. (o al revés, no se) Vestía siempre con andrajos y las pocas veces que se bañaba era en el cercano río, con jabón de polvo, esta práctica no era frecuente en ella, las más de las veces el descuido la hacía ver de una edad mayor de la que realmente tenía.
Aunque era algo agresiva, nunca hizo mal a nadie, pero sí fueron célebres sus disputas con la policía, a los que muchas veces burló, pero otras tantas, fue subida a “la julia” (una vieja suburban en donde la policía trasladaba a los detenidos) por los "pinches tecolotes" como les decía.

No puedo recordar la última vez que la vi, debió ser a finales de esa década, vagamente recuerdo que siempre me saludó. Los niños la evitábamos por los perros, solo platicábamos con ella cuando no traía tantos. Un día desapareció, no se sabe si por voluntad o fue el municipio quien la retiró. No regresó nunca a sus “habitaciones” ni a su "baño". ¿Quién era? ¿Cuál fue su historia? Nunca se supo. No puedo decir que su “vecinos” la extrañaran, recientemente me contaron que murió con el siglo que la vio nacer, en un manicomio de la ciudad de México. Durante algo de tiempo los perros que la acompañaban rondaban la calle, luego se alejaron, como su recuerdo.
A lo mejor volvió un día, ya mayor; encontró la casa de don Toño cerrada y abandonada, casi todos sus árboles cortados y sustituidos por taxis blancos, imposible dormir otra vez en la calle -ya no había la suave arena de antes -el pavimento es frío- tal vez fue al río a bañarse pero ni en su demencia se atrevió a entrar a tan contaminado lugar, tal vez por eso prefirió quedarse en México. Si no murió a causa de su mente atormentada, a lo mejor fue por la nostalgia.

 
La imagen que presento es una obra reciente del pintor del Barrio, Armando Otero, (su familia vivía  y vive en el callejón de 2 de Abril, por  cierto, su papá don Raquel tenía una Pulquería en la Plazuela) representa, frente a la entrada de la huerta de la viña a “Juanita la loca” como él la llama, a lo mejor la conoció más chica, yo la recuerdo como “Juana” explica que su “vivienda” era en la pared de la huerta, debió de ser antes, en mi época ya se había “mudado"  a afuera del No. 5.
Espero les guste el relato, sé que me he atrasado un poco en las entradas, pero espero reponerme en estas vacaciones. Agradezco a los vecinos de San Juan del Río en el Tiempo la inclusión de datos de esta página en la suya, sin cortes, y como estoy seguro que esta es de las que les gustan, espero que tampoco le corten tanto.

jueves, 4 de diciembre de 2014

Iglesias coloniales fechas 2


Iglesia del convento de Santo Domingo 26 de Enero de 1690


Este convento fue construido con objeto de tener una base para la conquista espiritual de la sierra Gorda, la orden dominica, fue de las primeras en incursionar en dicho territorio, aunque muchos años después fueron los franciscanos quienes lo evangelizaron.

El convento fue fundado por Fray Felipe Galindo, el proyecto inicial era para fundar un hospital para sus misioneros de la sierra, aunque solo se materializó el convento y la iglesia en 1734 como iglesia de Santo Cristo de Predicadores.

Su nombre original era Convento de la Preciosa Sangre de nuestro Señor Jesucristo, aunque el nombre popular, tanto del convento como de la iglesia, terminó simplemente “Santo Domingo”.

Se localiza en Avenida Juárez poniente, la antigua calle y camino Real, como espacio Religioso solo sobrevive la iglesia, originalmente abarcaba además:

El convento, que hoy es la presidencia Municipal;
El portal de peregrinos, del que solo sobreviven las columnas, en una de las paredes de la presidencia;

Capillas anexas, hoy destruidas;

El anexo, donde hoy están las oficinas municipales y durante mucho tiempo fue cárcel;

La huerta, que hoy es el jardín Leona Vicario y partes de la calle Zaragoza, Cuauhtémoc y 27 de septiembre.

Desde su fundación hasta la secularización de los conventos, tras las leyes de reforma, cuando sus espacios dejaron de ser para uso religioso, quedando para ello solo la iglesia, siempre fue el más importante espacio  y estuvo habitado por gran cantidad de frailes.


Capilla de Jesusito de la Portería  cerca de 1731.

imagen de google earth

Esta capilla funciona en lo que era la portería (recepción) del convento y hospital de San Juan de Dios, ya mencionado en la entrada anterior.

Merced a un suceso milagroso sucedido en él, que se tratará en una entrada posterior)  una imagen pintada por un reo en una de sus paredes, que no pudo ser borrada, se adaptó para formar una pequeña capilla, en advocación a Jesús Nazareno.

Su nombre, por su origen fue el  “Nuestro Padre Jesús de la Portería” pero es más conocido como Jesusito de la portería, popularmente “Jesusito”

Esta pequeña capilla, que no tiene sacerdote adscrito, pero que abre todos los días, me atrevo a decir que es la más visitada de toda la ciudad y sus alrededores, debido a la costumbre que se tiene desde hace muchos años entre la gente de encomendarse a la imagen en enfermedades y cirugías, y volver al sanar. Su efectividad se palpa entre toda la gente que se puede ver a diario y la cantidad de flores que recibe de la misma.

Fuera de él y dentro, se tienen placas explicando el origen de la imagen, y al lado derecho del altar están los grilletes de Evaristo Olvera, el preso que la pintó y que con ello ganó su libertada.

 Parroquia de San Juan Bautista y Santuario Diocesano de Guadalupe.

Son los espacios religiosos adjuntos ubicados en el centro de la ciudad, ya se ha hablado mucho de ellos en entradas anteriores, solo me limitaré aquí a  las fechas oficiales de construcción.

San Juan Bautista (conocido también como el templo, el templo del Sagrado Corazón, sustituye a las primeras iglesias del pueblo, desde su fundación, en el mismo lugar, dedicada al Santo patrono de la Ciudad, “San Juan Bautista) originalmente iglesia del pueblo de indios, con fachada al poniente, tenía al frente el cementerio, rodeado por una barda. Su arquitectura actual corresponde a  cerca d e 1731, cuando se abre la portada al sur.

Santuario diocesano de Guadalupe, (también conocido como “la parroquia” o  iglesia de Guadalupe” fue construida intermitentemente entre 1789 y 1729. Dedicado a la virgen de Guadalupe.

plano de Ignacio Pérez, cerca de 1880 capilla abierta
Capilla abierta, era un pequeño capilla descubierta que se encontraba al frente y en medio de los dos templos anteriores,  con vista a la plaza, construida con objeto de que los comerciantes instalados ahí y sus clientela, escucharan misa los domingos, el día de plaza. Fue construida cerca de 1785, contenía una imagen de Jesús Nazareno de las tres caídas, que es lo único que queda, el edificio fue derrumbado entre los siglos XIX y XX. La imagen es la una de las que anualmente hacen el recorrido del viacrucis en Semana Santa.

Templo del Señor del Sacromonte  1831

imagen de Google Earth
Conocido popularmente como el Santuario, en realidad no lo es, solo es iglesia o templo. (por sus características, no se le puede dar la categoría de Santuario, no contiene una imagen o santo original)

Es el último templo colonial de San Juan del Río, en realidad fue construido en la época independiente, pero por sus características arquitectónicas se le considera así.

Ubicado en la Av. Juárez, frente al hoy Jardín de la familia, que sustituyó a la antigua Plazuela del Sacromonte.

Fue construido gracias a aportaciones de particulares en 1831.  
  

Su origen está en una estampa del señor del Sacromonte, traída del Santuario (ese sí es) de Ameca, en el estado de México, que estaba en el pueblo desde 1817, teniendo fama de milagrosa era prestada por sus dueños a personas enfermas o con familiares enfermos para que intercediera en su curación.

Los dueños, edificaron una pequeña capilla en la calle Real, pero en el lado propiedad de los indios y recibían aportaciones que extrañamente nunca alcanzaban para completar la capilla, por lo que intervinieron las autoridades para administrar los donativos y terminar el templo.


Hubo además muchas capillas en las comunidades y haciendas. Aunque se dice que la iglesia de San Pedro Aguacatlán es muy antigua, no es la actual, que es una reconstrucción de fines del siglo XIX, por ahí tengo una sorpresa relacionada, espero publicarla pronto.

 Las fotografías son personales, excepto las indicadas con leyenda.

Con esto termino la cronología de las iglesias, espero que les sirva para la tarea a los niños,  la información en general la tomo de Ayala, los comentarios son personales, basados en mucha bibliografía. Espero ahora sí cumplir con los pendientes y regresar a la etapa prehispánico y colonial temprana como había prometido.